CARACAS.– El territorio venezolano atraviesa un periodo de temperaturas extremas con registros que oscilan entre los 30 °C y los 41 °C, un fenómeno atmosférico derivado principalmente de la combinación entre la declinación solar perpendicular y las incidencias del evento climático conocido como el Súper Niño. Ante este panorama, tanto el Ministerio del Poder Popular para la Salud como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) han difundido una serie de directrices preventivas fundamentales para resguardar el bienestar de la población y prevenir complicaciones médicas asociadas al estrés térmico.
Las instituciones hacen un llamado de atención especial hacia los sectores más vulnerables de la sociedad, entre los que se encuentran los lactantes, la infancia temprana, las gestantes y los adultos de la tercera edad. La humedad acumulada y el aumento desmedido de los valores térmicos no deben ser desestimados, dado que representan un peligro latente para el organismo si no se aplican los protocolos de hidratación y resguardo adecuados.
En este sentido, las autoridades sanitarias recomiendan mantener un consumo constante de agua de entre 2 y 3 litros diarios, sin esperar a experimentar sensación de sed, además de restringir de manera rigurosa las actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación solar, comprendidas entre las 10:00 y las 17:00 horas.

Para los desplazamientos inevitables, se sugiere el empleo de indumentaria holgada de colores claros, preferiblemente confeccionada en algodón para prevenir afecciones en la piel, acompañada de protector solar, sombreros, lentes oscuros y sombrillas.
Complementariamente, los organismos internacionales destacan la trascendencia de preparar en los hogares un botiquín de contingencia equipado con sobres de rehidratación oral, termómetro, suministro de agua potable, paños húmedos para refrigeración corporal y dispositivos de ventilación portátiles.
Asimismo, se aconseja acondicionar las viviendas cerrando persianas en los picos térmicos diurnos y ventilando los espacios durante la noche, garantizando además el acceso visible a números telefónicos de emergencia y centros asistenciales para actuar rápidamente ante cualquier eventualidad.

¡A cuidarse!
Tanto la humedad como el calor extremo pueden resultar sumamente incómodos y no se deben tomar a la ligera, porque pueden representar un grave riesgo para la salud, especialmente para los bebés, los niños y niñas pequeños, las mujeres embarazadas y las personas de la tercera edad.
Partiendo de ello, la UNICEF comparte en su web algunas recomendaciones para que la familia se mantenga protegida.
Entre las principales recomendaciones destacan:
1. Preparar un botiquín de emergencia que contenga sobres de sales de rehidratación oral, un termómetro, botellas de agua, toallas de paños de refrigeración húmeda, y un ventilador o nebulizador portátil con pilas.
2. Cuando sea posible, corre las cortinas o baja las persianas durante las horas más calurosas del día y abre las ventanas por la noche para refrescar la casa.
3. Utiliza ventiladores.
4. Evita salir a la calle durante los momentos más calurosos del día. Y cuando salgas, usa protector solar y sombreros y sombrillas para protegerte.
5. Bebe agua a intervalos regulares sin esperar a tener sed.
6. Opta por utilizar ropa liviana y holgada, preferiblemente de algodón para reducir las erupciones cutáneas.
7. Prepara una lista de teléfonos con contactos de profesionales de salud o servicios de ambulancia y mantenlos en un lugar de fácil acceso para poder actuar en caso de emergencia.

Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Salud y Sociedad | Con información de UNICEF y Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 13 de septiembre de 2026








