CARACAS.– El índice de riesgo país de Venezuela se ha reducido prácticamente a la mitad en lo que va de 2026, consolidando una tendencia a la baja que registró su mayor aceleración inmediatamente después de la detención de Nicolás Maduro el pasado mes de enero. De acuerdo con datos evaluados por Bloomberg Línea, el indicador financiero volvió a experimentar una marcada compresión a finales de agosto y principios de septiembre, impulsado por la firma de los nuevos acuerdos petroleros promovidos por el Gobierno de Estados Unidos.
El indicador EMBI (Emerging Markets Bond Index), elaborado por la firma financiera JPMorgan para medir la sobretasa que demandan los inversionistas por adquirir deuda de mercados emergentes frente a los títulos del Tesoro norteamericano, mostró una variación drástica. La métrica descendió desde los 12.671 puntos básicos registrados el pasado 2 de enero hasta situarse en 6.037 puntos el 3 de septiembre de 2026, lo que representa una contracción cercana al 52 % en el transcurso del presente año fiscal.
Default sostenido, valoración de bonos y matices de la lectura financiera
Aunque una disminución de este impacto se interpreta técnicamente como una menor percepción de peligro sobre los instrumentos crediticios de una nación, analistas internacionales subrayan que el caso venezolano presenta características particulares. La república permanece en cesación de pagos desde el año 2017, no ha formalizado un proceso de reestructuración de sus pasivos externos con acreedores privados y se mantiene desprovista de un acceso regular a los circuitos internacionales de crédito.
Respecto a este comportamiento, Jonathan Fortun, economista del Institute of International Finance (IIF), advirtió que dada la coyuntura de incumplimiento, el indicador no refleja la tasa real a la que la nación podría obtener liquidez en el mercado global. El experto explicó que el margen se desprende de la cotización de los bonos en circulación y sus fechas de vencimiento, por lo que su evolución mide prioritariamente las expectativas de recobro de los tenedores. Cabe destacar que este proceso de recuperación se inició en 2025, cuando el indicador retrocedió de 24.963 a 12.739 puntos básicos, aunque la transición política de comienzos de 2026 aceleró de forma determinante la revalorización de los papeles.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Economía y Finanzas | Con información de Bloomberg Línea y Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 16 de septiembre de 2026








