CARABALLEDA.– Decenas de ciudadanos se congregaron este viernes 2 de octubre en una conmovedora jornada de oración y vigilia en el estado La Guaira, la región que sufrió los mayores estragos tras los mortales terremotos del pasado 24 de junio. La emotiva convocatoria tuvo como propósito honrar la memoria de los fallecidos y elevar plegarias por el descanso eterno de las víctimas al cumplirse cien días de la catástrofe que conmocionó a todo el país.
Entre oraciones, luces de velas, llanto contenido y retratos de los familiares caídos, los supervivientes y deudos se concentraron en las inmediaciones de la comunidad de Caraballeda. La reunión se celebró en los alrededores de los restos de las estructuras multifamiliares conocidas como los edificios OPPE, uno de los complejos residenciales de mayor envergadura que colapsó a causa del movimiento sísmico.
Voces del dolor y la fe en medio de las ruinas
El duelo cotidiano y la lucha por seguir adelante marcaron el testimonio de los asistentes que aún enfrentan el impacto del devastador evento sísmico. Verónica Rondón, de 50 años y habitante de la entidad guaireña, compartió el dolor de haber perdido a dos seres queridos durante los movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la costa central. En declaraciones concedidas a la agencia EFE, la ciudadana expresó que los sobrevivientes se encuentran llenos «de tristeza, de nostalgia diaria, de miedos», al tiempo que añadió: «Nunca lo vamos a olvidar, pero tenemos que seguir adelante y bueno, aquí voy a seguir en el nombre de Dios». Aferrada a su devoción religiosa, la ama de casa rezaba fervientemente para que «todas esas personas que se fueron sin despedirse encuentren la luz».
Aunque en diversos cuadrantes de La Guaira las cuadrillas de rescate e infraestructura han logrado despejar terrenos mediante la remoción acelerada de escombros, en múltiples sectores de la geografía regional aún permanecen pendientes las labores de saneamiento y limpieza de ruinas. La liturgia eucarística central de la conmemoración, organizada por la iniciativa social Haz de Luz, estuvo oficiada por el presbítero Juan Ramón de Andrés, sacerdote legionario de Cristo originario de Segovia, España, quien dirigió unas palabras de consuelo a la comunidad: «No es fácil encontrar las palabras para alguien que lo ha perdido todo. Hay muchas personas, muy comprensiblemente, que todavía tienen muy viva esa herida en su corazón».
La cultura como abrazo y aliento a los damnificados
En paralelo a los actos litúrgicos y de recogimiento espiritual, la parroquia Caraballeda sirvió de escenario para la realización del Festival Eurovenezolano de Jazz, iniciativa impulsada por la delegación de la Unión Europea (UE) en el país. El certamen musical se concibió como un gesto de solidaridad y un abrazo cultural hacia los ciudadanos afectados por el desastre natural, ofreciendo espacios de encuentro y acompañamiento emocional a través del arte en un momento fundamental para la reconstrucción social del litoral guaireño.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Nacional y Sociedad | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 3 de octubre de 2026








