El banco central norteamericano la llevó al rango del 5-5,25% para buscar estabilizar la economía y controlar la inflación
El ajuste monetario más agresivo de Estados Unidos del último medio siglo quizá haya comenzado a ver su final. La Reserva Federal (Fed, en la jerga financiera) volvió a elevar este miércoles su tasa de interés en 25 puntos básicos y la dejó en el rango del 5-5,25%, el nivel más alto de los últimos 16 años, en otra movida que reafirmó el férreo compromiso del banco central norteamericano con la estabilización de la economía y el control de la inflación.
El nuevo aumento, pese a la clara desaceleración de la economía, la crisis bancaria y el temor persistente a una recesión en el horizonte dejó una pregunta colgando como nunca en los últimos meses: ¿Terminó la Fed? Una oración del último comunicado que fue borrada da un claro indicio de que la Fed se encamina a marcar una pausa en su campaña.

A fines de marzo, la Fed dijo que “el Comité anticipa que puede ser apropiado un endurecimiento adicional de la política” para lograr que la inflación vuelva a su nivel de equilibrio. Esa frase desapareció en el comunicado difundido este miércoles, en el cual la Fed volvió a expresar, por el contrario, incertidumbre por la actividad.
“El sistema bancario estadounidense es sólido y resistente. Es probable que los eventos recientes resulten en condiciones crediticias más estrictas para los hogares y las empresas y que pesen sobre la actividad económica, la contratación y la inflación. El alcance de estos efectos es incierto. El Comité permanece muy atento a los riesgos de inflación”, indicó la Fed.
Con esta última suba, la Fed aumentó su tasa de referencia en 10 ocasiones desde el primer retoque, en marzo de 2022, una de las campañas más agresivas de la historia por parte del banco central norteamericano para controlar el alza del costo de vida que engendraron la salida de la pandemia del coronavirus –y la respuesta del gobierno federal a esa crisis– y la guerra en Ucrania, un fogonazo para los precios de la energía y los alimentos que, de momento, se apagó.

A fines de marzo, la Fed dijo que “el Comité anticipa que puede ser apropiado un endurecimiento adicional de la política” para lograr que la inflación vuelva a su nivel de equilibrio. Esa frase desapareció en el comunicado difundido este miércoles, en el cual la Fed volvió a expresar, por el contrario, incertidumbre por la actividad.
“El sistema bancario estadounidense es sólido y resistente. Es probable que los eventos recientes resulten en condiciones crediticias más estrictas para los hogares y las empresas y que pesen sobre la actividad económica, la contratación y la inflación. El alcance de estos efectos es incierto. El Comité permanece muy atento a los riesgos de inflación”, indicó la Fed.
Con esta última suba, la Fed aumentó su tasa de referencia en 10 ocasiones desde el primer retoque, en marzo de 2022, una de las campañas más agresivas de la historia por parte del banco central norteamericano para controlar el alza del costo de vida que engendraron la salida de la pandemia del coronavirus –y la respuesta del gobierno federal a esa crisis– y la guerra en Ucrania, un fogonazo para los precios de la energía y los alimentos que, de momento, se apagó.








