LOS ÁNGELES.– La prolongada y mediática contienda judicial entre Brad Pitt y Angelina Jolie sumó un nuevo y tenso episodio procesal. En esta oportunidad, el oscarizado actor solicitó formalmente ante el Tribunal Superior del estado de California la entrega de los contratos cinematográficos, libros contables e ingresos detallados de su exesposa correspondientes al período comprendido entre los años 2017 y 2021.
La petición, articulada por el cuerpo de abogados de la estrella de cine, busca contextualizar y contrastar las aseveraciones vertidas por Jolie durante el diferendo legal que ambos sostienen por la titularidad y comercialización de Château Miraval, la cotizada bodega y viñedo francés que adquirieron en conjunto durante su unión sentimental.
El dilema contable tras el dominio de Château Miraval
De acuerdo con los documentos procesales reseñados por la prensa estadounidense, el equipo jurídico de Pitt fundamenta el requerimiento en el argumento de que la actriz sostuvo durante el litigio haber colocado su carrera profesional «en gran medida en pausa» tras la ruptura matrimonial. Bajo esa premisa, Jolie habría alegado la necesidad imperiosa de desprenderse de su participación patrimonial en el viñedo galo para obtener liquidez y autonomía económica.
Ante dicha argumentación, la representación de Pitt pretende auscultar la cuantía real de los emolumentos percibidos por la intérprete en los años posteriores a la separación y determinar si existía una necesidad financiera sustancial que justificara la transacción.
Por su parte, la defensa legal de Jolie rechazó tajantemente la pretensión de la contraparte, asegurando que el equipo de Pitt malinterpreta y tergiversa deliberadamente las intervenciones de la actriz para escudriñar en sus finanzas privadas. Los juristas de la estrella aclararon que su representada jamás argumentó estar atravesando una crisis financiera global, sino la búsqueda de una desvinculación patrimonial respecto a su expareja.
«Separarse de un exesposo es categóricamente distinto a alegar que se está sufriendo una situación general de dificultades económicas», enfatizó la representación legal de Jolie en los alegatos consignados ante el juzgado angelino.
Un conflicto millonario con la mirada puesta en 2027
El origen de esta encarnizada disputa se remonta al control de Château Miraval, una imponente finca de aproximadamente 500 hectáreas situada en el sur de Francia, adquirida por la pareja en 2008 por un monto de 28,4 millones de dólares y escenario de su enlace nupcial en el año 2014.
El conflicto estalló en 2022 cuando Pitt interpuso una demanda contra Jolie tras concretarse la venta de la cuota parte de la actriz al conglomerado Tenute del Mondo, filial vinícola del grupo empresarial Stoli. El actor argumenta que dicha enajenación se efectuó de forma unilateral, vulnerando pactos verbales y escritos suscritos con anterioridad.
A lo largo de este intrincado pulso legal, ambas personalidades han obtenido fallos favorables de forma alterna: mientras Pitt logró que los representantes de la firma compradora rindieran declaración ante el tribunal, Jolie consiguió blindar la confidencialidad de diversos intercambios de correspondencia privada. Con la fijación del juicio principal para agosto de 2027, el litigio promete continuar acaparando la atención del ámbito del entretenimiento global.
Por: Redacción Standard Digital News | Sección: Arte y Espectáculos – Cine y Farándula | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 13 de agosto de 2026








