Todo empieza en un quirófano, donde el cirujano procede a hacer un agujero en el cráneo del paciente para insertar una sonda eléctrica. Ya colocado este fino trozo de cable de apenas un milímetro de ancho comienza el trabajo difícil.
Al menos cuatro personas han recibido este innovador tratamiento para superar la adicción a las drogas en el marco de un estudio financiado por una subvención de 750.000 dólares del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.
La estimulación cerebral profunda (ECP) se usa para tratar la enfermedad de Parkinson y está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar otras enfermedades, como la epilepsia grave y el trastorno obsesivo-compulsivo
Aunque la estimulación cerebral profunda se probó por primera vez en un grupo pequeño de consumidores de drogas en China, sus resultados a largo plazo no han sido ampliamente estudiados y se teme que los retos emocionales y conductuales impidan la superación de la adicción
En el plazo de junio de 2020 y junio de 2021, las muertes por sobredosis anuales aumentaron un 21% en los Estados Unidos. De hecho, más de 100.000 personas han fallecido por sobredosis en el país, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
Aparte de la estimulación cerebral profunda, otros sujetos de investigación están recibiendo estimulación magnética transcraneal, en la que se suministra corriente por medio de un dispositivo colocado en el exterior de la cabeza.
También se han empleado los ultrasonidos focalizados, en los que se administran ondas de energía de alta o baja frecuencia para llegar a estructuras cerebrales mucho más profundas.
Fuente: CNN









