CARACAS – En un esfuerzo por contener la crisis sanitaria que se agudiza tras el «doblete sísmico» del 24 de junio, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha iniciado el despliegue de infraestructura médica móvil para atender a los miles de afectados.
Ante la fragilidad del sistema de salud nacional, caracterizado por el deterioro de centros asistenciales y la escasez crítica de insumos, esta intervención busca proporcionar un soporte vital inmediato en las áreas más devastadas.
Un despliegue táctico: Fuentes del organismo humanitario confirmaron este viernes que la respuesta incluye la instalación de al menos dos hospitales de campaña —uno aportado por la Cruz Roja Española y otro por la Cruz Roja Finlandesa—. Estas unidades, diseñadas para ser operativas en cuestión de horas, están capacitadas para ofrecer servicios de emergencia, atención quirúrgica y enfermería avanzada, con una capacidad de funcionamiento de hasta cuatro meses.
Llamamiento de emergencia mundial
Con el objetivo de financiar esta ambiciosa operación, la IFRC lanzó este viernes desde Ginebra un llamamiento de emergencia por 50 millones de francos suizos (aproximadamente 61 millones de dólares). Estos fondos no solo cubrirán la logística de los hospitales móviles, sino que servirán para reforzar la red preexistente de la Cruz Roja Venezolana, que cuenta con ocho hospitales y 34 policlínicas en todo el país.
«Es importante señalar que estos terremotos y las constantes réplicas no ocurren de forma aislada en Venezuela. Afectan a comunidades que ya sufren otras presiones: un sistema de salud sobrecargado, personas que en los últimos años se han visto obligadas a desplazarse y regresar a sus hogares, y una región que atraviesa otra temporada climática difícil», declaró Loyce Pace, directora regional de la IFRC para las Américas.
Solidaridad regional y logística
La crisis ha movilizado a otros países de la región en un gesto de hermandad. República Dominicana, por ejemplo, ha anunciado el envío de su propio hospital móvil acompañado por un equipo de cerca de 40 profesionales sanitarios, incluyendo psicólogos, farmacéuticos y médicos especializados en desastres. Paralelamente, desde el centro logístico regional en Panamá, ya han partido las primeras 17 toneladas de suministros esenciales, que incluyen artículos de higiene, kits de cocina y mosquiteras para las familias que han quedado a la intemperie en estados como La Guaira y la capital.
La situación se mantiene crítica en el litoral central venezolano. Mientras las cifras oficiales de víctimas —que ascienden a 920 fallecidos y más de 3.360 heridos según registros del Parlamento— siguen siendo procesadas, la capacidad operativa de la Cruz Roja se vuelve un pilar fundamental para evitar que la emergencia sísmica derive en una crisis epidemiológica mayor, en un país que aún intenta calcular la magnitud total de los daños estructurales.
Por: Redacción Standard Digital News | Investigación / Salud | Con información de agencias y EFE | 26 de junio de 2026








