El total de las mesas todavía no ha sido escrutado, pero la tendencia ya es irreversible, Peña es proclamado presidente electo de Paraguay con 42,89 % de apoyo
El economista Santiago Peña, del Partido Colorado, consiguió la victoria en las elecciones de Paraguay, logrando convertirse en el único candidato oficialista en ganar unos comicios en la región en el último año. Desde que empezó el conteo de votos, Peña tomó la delantera sobre su rival, Efraín Alegre
Los paraguayos mantienen su rumbo político, el mismo que han llevado durante más de setenta años. El Partido Colorado, la gran máquina electoral y de Gobierno de Paraguay, revalida una vez más su mandato en la presidencia. Esta vez, el rostro es el de Santiago Peña, el joven conservador que se impuso este domingo 30 de abril en las elecciones.
Con más del 95,73% de los votos escrutados, Peña consiguió el 42,87% de las papeletas. Su principal contendiente, Efraín Alegre, líder de una amplia coalición de centro-izquierda que buscaba revertir el continuismo tradicional paraguayo, acumuló el 27,53% de los votos. Su resultado fue significativamente inferior a lo que proyectaban las encuestas y los propios representantes de la Concertación Nacional, la coalición que amparaba a Alegre.
«Felicitamos al pueblo paraguayo por su madurez cívica y convicción democrática», declaró el presidente del TSJE, Jorge Bogarín, en su alocución.
En tercer lugar, el candidato de tintes autoritarios y antiparlamentarios Paraguayo Cubas, que quería dar la sorpresa en estas elecciones, cosechó el 22,79% de las papeletas. Con más de 650.000 apoyos, su propuesta, aunque no fue suficiente para alcanzar la presidencia, podría quedarse en la arena política paraguaya.
Con esta victoria de Santiago Peña, el Partido Colorado consolida su hegemonía en el país, donde lleva gobernando desde hace 76 años. Peña, un economista de 44 años y miembro de una de las familias más poderosas del país, basó su campaña en la promesa de atraer inversiones económicas y generar empleo en el país.
Fue ministro de Hacienda entre 2015 y 2017 y exmiembro del Banco Central entre 2000 y 2009, y se ha comprometido a crear 500.000 nuevos puestos de trabajo, ofrecer guarderías gratuitas para madres trabajadoras o en formación, implementar un plan integral de lucha contra el tráfico y consumo de drogas y mejorar el acceso a la vivienda. Sin embargo, su elogio a los «años de estabilidad» de la dictadura militar del también colorado Alfredo Stroessner (1954-1989), expresado en una entrevista concedida en febrero al diario brasileño Folha, ha sido objeto de crítica.
Peña también se ha posicionado en el ámbito internacional. Ha anunciado que trasladará nuevamente la embajada paraguaya en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, una medida que ya había sido tomada por el presidente anterior, Horacio Cartes, en 2018, antes de que su sucesor, Mario Abdo Benítez, revirtiera el traslado unos meses después.
Mientras tanto, las cuestiones sociales y la distribución de la riqueza han sido un tema central en la campaña. A pesar de ser un país agroexportador con una economía próspera (se prevé un crecimiento del 4,5% para 2023), Paraguay sigue enfrentando desigualdades flagrantes, con el 24,7% de su población viviendo en la pobreza y un sistema de salud y educación públicas notoriamente deficientes








