Lo que el Kremlin vaticinó como una marcha triunfal de tres días hacia Kyiv, se ha convertido en una guerra de desgaste que desmitificó el supuesto «invencible» poderío ruso. Ucrania no solo aguantó; transformó el tablero geopolítico.
KYIV, 24 de Febrero 2026.– La historia militar está escrita con los restos de planes que subestimaron al adversario, pero pocos tan costosos como el de Vladimir Putin. Este 24 de febrero de 2026, el calendario marca un hito que el Kremlin nunca quiso escribir: el inicio de la quinta etapa anual de una guerra que, en los despachos de Moscú, tenía fecha de caducidad en apenas tres días.
El mito de la «Operación Relámpago»
Hace exactamente cuatro años, la inteligencia rusa convenció al mundo de que Ucrania era un castillo de naipes. El plan era quirúrgico: tomar el aeropuerto de Hostomel, decapitar al gobierno en Kyiv y restaurar una esfera de influencia soviética antes de que Occidente terminara de desayunar.
Sin embargo, el vaticinio de que Ucrania no aguantaría el «poderío ruso» ignoró la variable más crítica: la voluntad de resistencia. Lo que debía ser una marcha triunfal se convirtió en una guerra de trincheras, drones y desgaste que ha redefinido el concepto de soberanía en el siglo XXI.
El costo de la soberbia
Hoy, el balance para Rusia es una paradoja de poder:
- Desmitificación militar: El ejército que se decía «el segundo mejor del mundo» ha perdido la mayor parte de su flota en el Mar Negro ante un país que casi no tiene barcos de guerra.
- Dependencia externa: Rusia ha pasado de ser un exportador global de armas a un cliente de regímenes como Irán y Corea del Norte para sostener su inventario de municiones.
- Aislamiento: La OTAN, que Putin buscaba alejar, es hoy más grande con la entrada de Suecia y Finlandia, y Ucrania está más cerca de Europa que nunca.
Un conflicto sin retorno
Al entrar en este quinto año, la narrativa de la «guerra rápida» ha sido sustituida por la de la «supervivencia nacional». Mientras Rusia intenta vender el estancamiento como una victoria estratégica, en el terreno de batalla se confirma que el mayor error de Putin no fue logístico, sino humano: no entendió que un pueblo que ya probó la libertad no se rinde ante un calendario.
La guerra entra en una fase crítica donde la tecnología y la resistencia económica decidirán si el quinto año es el del desenlace o el de una herida abierta permanente en el corazón de Europa.
Hoy, el «poderío ruso» se ve obligado a comprar drones a Irán y municiones a Corea del Norte, una humillación táctica para una potencia que se pretendía autosuficiente. Mientras tanto, el Mar Negro —donde Rusia dictaba las reglas— se ha convertido en un cementerio para su flota, hundida por una nación que, técnicamente, no tiene una armada convencional.
Ucrania: 1,461 días de resistencia y el desafío de un quinto año de guerra
En el cuarto aniversario de la invasión rusa, el presidente Zelenski reafirma que Ucrania «no ha sido doblegada», mientras Europa debate un rescate financiero crítico frente a un frente que se niega a retroceder.
Lo que el Kremlin proyectó como una «operación de tres días» ha llegado hoy a una marca histórica que pocos militares en el mundo anticiparon: cuatro años completos de guerra total. Este 24 de febrero de 2026, Ucrania amanece No como una nación derrotada, sino como un estado que ha blindado su soberanía a un costo humano y material incalculable.
Desde su búnker en la capital, el presidente Volodymyr Zelenski dirigió un mensaje a la nación y al mundo, con un tono que mezcló el cansancio de mil días de asedio con una determinación inamovible.
«Mirando hacia atrás al inicio de la invasión y reflexionando sobre hoy, tenemos todo el derecho a decir: hemos defendido nuestra independencia, no hemos perdido nuestra estatalidad. Putin no ha logrado sus objetivos», declaró el mandatario.
Un balance de sangre y acero
Tras 48 meses de combates ininterrumpidos, el mapa de Ucrania cuenta una historia de estancamiento y resiliencia. Según datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW):
- Control Territorial: Rusia ocupa aproximadamente el 20% del país, pero en el último año sus avances se han visto reducidos a capturas marginales (apenas un 0.79% del territorio).
- Costo Humano: Se estima que el número de bajas (muertos y heridos) en ambos bandos podría rozar los 2 millones para la primavera de 2026.
- Infraestructura: La ONU reporta daños que superan los 195 mil millones de dólares, con más de 15,000 civiles fallecidos confirmados.
El «Préstamo Puercoespín» y el factor geopolítico
La conmemoración de este aniversario coincide con una visita de alto nivel de líderes europeos a Kyiv. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció el despliegue del llamado «Préstamo Puercoespín»: un paquete de 90 mil millones de euros destinado a convertir a Ucrania en una fuerza «indigestible» para cualquier invasor.
Sin embargo, el camino hacia el quinto año no está exento de nubarrones:
- Bloqueo Húngaro: Hungría continúa frenando acuerdos clave de sanciones y financiamiento, tensando la unidad de la Unión Europea.
- La Sombra de Washington: Zelenski ha extendido una invitación pública a Donald Trump para que visite las zonas de conflicto, subrayando que solo viendo la destrucción en persona se puede entender la magnitud de la amenaza.
- Horizonte 2027: El gobierno ucraniano ha fijado oficialmente el año 2027 como su meta para la adhesión a la UE, una apuesta que busca anclar el futuro del país al bloque occidental antes de que el desgaste de la guerra sea irreversible.
El rugido de la retaguardia
A pesar del cansancio en el proceso de movilización y la escasez de municiones, el espíritu de la población civil se mantiene como el activo más valioso de Kyiv. Mientras las sirenas antiaéreas siguen marcando el ritmo de la vida cotidiana en ciudades como Jersón y Zaporiyia, Ucrania entra en este nuevo año de guerra con una premisa clara: sobrevivir es, en sí mismo, una victoria.
Un nuevo orden mundial
Al cumplirse estos cuatro años, la lección es clara: el poderío militar ya no se mide solo en número de tanques, sino en la capacidad de innovación y la voluntad de hierro de un pueblo. Putin vaticinó una guerra rápida; en su lugar, ha logrado la mayor expansión de la OTAN en décadas y el nacimiento de una Ucrania más unida que nunca.
Por Redaccion SDNnews -Geopolitica -Guerra Rusia Ucrania | Fotos cortesia |Video Cortesia Noticias Caracol








