Las Águilas del Zulia han tomado un paso audaz al anunciar a Guillermo Quiroz como su nuevo mánager para la temporada 2026-27 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP). Con una visión clara de consolidar un equipo fuerte y mantener el prestigio de la organización, la directiva ha buscado un líder que no solo entienda las estrategias modernas del béisbol, sino que también comparta el orgullo y el espíritu de la franquicia marabina.
Después de un exhaustivo proceso de selección, donde se consideraron nombres como Carlos Maldonado y Carlos Valderrama, la elección recayó en Quiroz. A sus 44 años, este experimentado exreceptor ha dejado su huella en el béisbol, acumulando una década de experiencia en las Grandes Ligas y una sólida trayectoria como técnico en las ligas menores con los Medias Blancas de Chicago.
El ascenso de Quiroz en el ámbito técnico ha sido notable, logrando más de 300 victorias en ligas menores, con un hito significativo en 2025, cuando se coronó campeón con la filial Doble A de los «patiblancos». Su capacidad para liderar y desarrollar talento ha sido fundamental en su carrera, lo que lo convierte en una elección estratégica para las Águilas.
“Estoy aquí con un compromiso profundo. El éxito se construye con disciplina y sacrificio. Estoy listo para dar lo mejor de mí y representar con honor a nuestra divisa”, declaró Quiroz desde Estados Unidos, donde actualmente dirige al Winston-Salem Dash, equipo de Clase A avanzada de los White Sox.
El nuevo mánager también compartió su enfoque innovador para la próxima temporada, enfatizando la importancia de equilibrar la rica tradición del béisbol venezolano con las técnicas modernas de entrenamiento y análisis. «Quiero que nuestros jugadores sientan la pasión de la pelota venezolana, pero también que se beneficien de las herramientas que ofrece el béisbol contemporáneo», agregó Quiroz, dejando claro su compromiso con el desarrollo integral del equipo.
Además, Quiroz manifestó su deseo de fomentar un ambiente de trabajo en equipo y camaradería dentro del vestuario. “La química entre los jugadores es clave. Vamos a construir un grupo que se apoye mutuamente y que esté dispuesto a luchar por un mismo objetivo: llevar a las Águilas a lo más alto”, concluyó.








