En el marco del «Jubileo de la Esperanza 2025», convocado por Su Santidad el Papa Francisco, la Catedral de Maracaibo se vistió de gala este sábado para acoger un evento trascendental: el Jubileo dedicado a los niños y adolescentes. Este encuentro se erigió como un faro luminoso, congregando a las nuevas generaciones en una jornada de profunda significación espiritual y comunitaria.
Monseñor José Luis Azuaje Arzobispo de Maracaibo: La jornada se caracterizó por un ambiente de regocijo inmenso y optimismo desbordante. Observar a la juventud de nuestra comunidad reunida inspira una visión esperanzadora, pues en ellos reside el porvenir no solo de nuestra Iglesia, sino también el devenir de la sociedad en su conjunto, forjando un camino lleno de potencial y vitalidad.

Los pequeños y jóvenes participantes se unieron con un propósito claro: elevar sus oraciones y emprender un camino colectivo, guiados siempre por los principios de la fraternidad, la dicha y la felicidad. Este caminar conjunto simboliza la unión y el compromiso con los valores fundamentales que sustentan el tejido social y espiritual.
Es imperativo que todos los adultos y las diversas instituciones de nuestra sociedad asuman la responsabilidad de salvaguardar y apoyar a nuestros niños y adolescentes. Debemos dedicarles lo mejor de nuestros recursos y esfuerzos, asegurando que cuenten con las condiciones óptimas para su desarrollo integral y el progreso continuo en cada etapa de sus vidas.

Este Jubileo no es solo una celebración puntual, sino un recordatorio elocuente de la necesidad de mantener un compromiso constante con el bienestar de las nuevas generaciones. Es un llamado a invertir en su educación, su salud y su crecimiento espiritual, cimentando así las bases para un futuro más próspero y lleno de oportunidades para todos.

Que la bendición divina descienda sobre cada uno de nuestros niños y adolescentes, extendiéndose a todas las comunidades y familias que conforman nuestra querida Arquidiócesis. Que su camino esté siempre iluminado por la gracia y que sigan siendo la promesa viva de un mañana radiante para Maracaibo.

Texto y fotos Claudia Gutiérrez








