ZÚRICH.– La gobernanza del fútbol mundial atraviesa una tormenta institucional sin precedentes tras la fractura abierta entre la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) y el máximo organismo rector del balompié global. En una maniobra de alta presión diplomática, los siete delegados del continente europeo en el Consejo de la FIFA, encabezados por el secretario general de la UEFA, Theodore Theodoridis, remitieron una contundente carta que cuestiona de forma severa la gestión y la transparencia del presidente de la entidad, Gianni Infantino.
La comunicación, enviada formalmente al secretario general de la institución, Mattias Grafström, contempla un exhaustivo cuestionario integrado por 42 interrogantes operativas y financieras, fijando como fecha límite el próximo 2 de noviembre para recibir respuestas satisfactorias. El requerimiento colectivo surge tras la acumulación de denuncias sobre presuntos manejos presupuestarios irregulares, tratos de favor en la esfera política internacional y la progresiva erosión de los contrapesos administrativos dentro del ente rector con sede en Zúrich.
Cuestionamientos a gastos millonarios, contrataciones y nexos políticos
Entre las exigencias más gravosas presentadas por la delegación europea destaca la solicitud de justificación sobre una bonificación económica extraordinaria otorgada a Infantino, la cual no figura consignada en los informes contables oficiales de la FIFA. Asimismo, la misiva exige auditar los elevados desembolsos destinados a sus coberturas de hospedaje y logística de residencia en Catar y Estados Unidos, sumado a las explicaciones sobre la firma de un contrato de arrendamiento por un período de siete años y un monto de cuatro millones de dólares para oficinas ubicadas en la Torre Trump.
El documento profundiza sus críticas en materia de adjudicaciones comerciales, señalando la asignación confidencial y exenta de licitación pública del proyecto FIFA Forward Enterprise a la firma Thrive Capital. En el plano de las relaciones de poder, la directiva europea rechaza la postura institucional asumida por la presidencia del organismo tras la creación del denominado Premio de la Paz, distinción concedida al expresidente estadounidense Donald Trump, un gesto interpretado como un alineamiento político impropio de la entidad rectora del deporte mundial.
Decisiones reglamentarias bajo sospecha y presión en el Comité Electoral
La arremetida de la UEFA salpica además el ámbito estrictamente competitivo y normativo. Los representantes del viejo continente demandan explicaciones sobre la anulación de la sanción disciplinaria que pesaba sobre el futbolista internacional estadounidense Folarin Balogun, medida que habría sido revocada tras gestiones directas procedentes de la Casa Blanca. De igual modo, se cuestiona la alteración unilateral del tiempo de descanso durante la final de la Copa del Mundo, extendido de manera arbitraria a 27 minutos sin la venia de la International Football Association Board (IFAB).
Finalmente, el texto exige la renuncia inmediata del presidente de la Comisión Electoral de la FIFA, Bruno Chiomento, argumentando la existencia de un evidente conflicto de intereses derivado de su estrecho vínculo personal y profesional de más de dos décadas con Infantino. Este reclamo adquiere una dimensión crítica en vísperas de los comicios presidenciales fijados para el próximo 18 de marzo, dejando el mandato del dirigente suizo al borde del colapso y sumiendo a la cúpula del fútbol en una crisis de confianza de insospechadas consecuencias.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Deportes e Internacional | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 20 de octubre de 2026








