DALLAS – Con una exhibición de jerarquía, control y contundencia, la selección española de fútbol se clasificó este martes para la gran final de la Copa del Mundo, tras derrotar con autoridad 2-0 a Francia en el Dallas Stadium. En un duelo catalogado por la prensa especializada como una «final adelantada», el conjunto dirigido por Luis de la Fuente dictó cátedra sobre el césped texano, demostrando que este grupo juega de memoria y tiene la ambición necesaria para alcanzar la gloria eterna en Nueva Jersey el próximo domingo 19 de julio.
Un inicio de carácter y frialdad Desde el pitazo inicial, La Roja impuso sus condiciones sin margen para la especulación. La intensidad del mediocampo español asfixió cualquier intento de respuesta de Les Bleus, quienes nunca lograron descifrar el planteamiento táctico de su rival. La primera gran oportunidad llegó a los 21 minutos, cuando Lucas Digne cometió una falta sobre Lamine Yamal dentro del área. Tras la revisión del VAR, el árbitro sentenció la pena máxima, la cual fue ejecutada con quirúrgica precisión por Mikel Oyarzabal. Su disparo cruzado, inalcanzable para Mike Maignan, marcó el 1-0 y encendió la euforia en las gradas. Para colmo de males en el combinado francés, el defensor William Saliba debió abandonar el terreno de juego poco después por una lesión, dejando al equipo de Didier Deschamps en una situación de desconcierto táctico..

La joya de la corona: sentencia definitiva Pese a los intentos desesperados de Francia por igualar el marcador en la segunda mitad —con la inclusión de revulsivos como Désiré Doué y Rayan Cherki—, el muro defensivo español se mantuvo impenetrable. La estocada final ocurrió al minuto 58, cuando Pedro Porro tomó el protagonismo con una definición exquisita que puso el 2-0 en el electrónico. Este golazo no solo amplió la ventaja, sino que terminó por anular cualquier esperanza de remontada gala, dejando a Francia sin capacidad de reacción ante la superioridad mostrada por los españoles.

El motor de una maquinaria implacable El éxito de España no ha sido obra de la casualidad; es el resultado de un proyecto sólido que ya acumula su tercera victoria consecutiva en semifinales ante Francia, incluyendo los precedentes de la Eurocopa 2024 y la Nations League 2025. En esta ocasión, la «sala de máquinas» fue determinante: Rodri se erigió como un bastión defensivo inexpugnable, mientras que Dani Olmo dictó el ritmo del juego, desactivando cualquier intento de contraataque francés. Incluso Kylian Mbappé, la figura estelar del equipo europeo, se encontró con una zaga sólida y los guantes siempre atentos de Unai Simón.
Tras 16 años de espera desde aquella histórica gesta en Sudáfrica 2010, España vuelve a situarse a las puertas de la gloria mundial. El destino del trofeo se definirá este domingo frente al ganador del electrizante choque entre Argentina e Inglaterra. Con un fútbol que roza la perfección, el equipo español llega a la última instancia del torneo no solo como un candidato, sino como un firme aspirante a levantar el título mundial tras un camino inmaculado en tierras estadounidenses.
Por: Redacción Standard Digital News | Deportes | Con información de Agencias | Fotos cortesía | 14 de julio de 2026







