MADRID / LA HABANA – Un duro golpe para la industria turística del Caribe. La multinacional hotelera española Meliá anunció este martes el cese total de su actividad en Cuba a partir del próximo viernes 24 de julio, poniendo fin a décadas de presencia en la isla. La decisión, calificada de drástica, responde a las «notables dificultades de carácter operativo, legal, económico y financiero» derivadas del férreo bloqueo comercial impuesto por la administración estadounidense.
La compañía notificó oficialmente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que su filial en Portugal, Ilha Bela Gestao e Turismo —entidad a través de la cual gestionaba sus activos en territorio cubano—, decidió concluir de manera definitiva la prestación de servicios en todos los establecimientos bajo su tutela. Esto incluye la retirada de licencias para el uso de marcas autorizadas, la paralización de los sistemas de recepción de turistas y la ruptura de las cadenas de suministro locales.

Un escenario insostenible
La situación de la hotelera en la mayor de las Antillas venía deteriorándose de forma acelerada. Ya el pasado 7 de mayo, durante la presentación de sus resultados trimestrales, la empresa había reconocido el cierre preventivo del 50% de su capacidad operativa en el país.
Las tensiones geopolíticas y la intervención en la región a principios de año generaron una «dificultad sobrevenida» para el abastecimiento regular de combustible, un factor crítico que se sumó al embargo comercial. Las cifras hablaban por sí solas: durante el primer trimestre, los hoteles activos en la isla registraron una ocupación de apenas el 34,1%, muy por debajo del promedio global de la cadena (58,8%), con un ingreso por habitación disponible que se desplomó hasta los 34,4 euros.
«La situación imposibilita de hecho y de derecho una mínima estabilidad operativa», señaló la compañía en su comunicado oficial, detallando que actualmente se encuentra evaluando el impacto financiero total de esta salida para reflejarlo en el cierre contable del primer semestre.
Modelo de gestión y transición
Meliá se consolidaba como la principal compañía hotelera extranjera en Cuba, con una cartera que abarcaba 34 establecimientos (que sumaban 14.053 habitaciones) y dos proyectos adicionales en fase de desarrollo. No obstante, es importante destacar que la firma española no ostentaba la propiedad de los inmuebles, los cuales pertenecen íntegramente al Estado cubano a través de corporaciones como el Ministerio de Turismo, Cubanacán y el conglomerado militar Gaesa.
Bajo el modelo de contratos de gestión, Meliá aportaba los canales internacionales de comercialización, el software de reservas y los estándares de servicio, mientras que la administración del personal dependía de las operadoras públicas locales, por lo que la salida de la marca tendrá un impacto laboral directo limitado para los directivos españoles.
Mientras se concreta el cese definitivo este 24 de julio, la filial portuguesa aseguró que se encuentra coordinando una transición ordenada para mitigar en la medida de lo posible las repercusiones sobre sus socios comerciales, clientes y proveedores, cerrando así un capítulo histórico para el sector hotelero internacional en la isla.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacionales – Economía – Turismo | Con información de Agencias / Fotos cortesía | 21 de julio de 2026








