En el corazón de San Francisco, la Fundación Huellas de Amor Venezuela sembró una jornada de alegría y solidaridad. Un compartir especial, encabezado por la encantadora Cristi Vilchez, llenó de sonrisas el sector San Luis. La generosidad se hizo presente a través de 100 deliciosas arepas «tumba ranchos», un manjar que reconfortó los corazones de la comunidad.
La colaboración fue clave para el éxito de esta noble iniciativa de la Fundación Huellas de Amor, que como su lema lo dice busca «Cambiar Lágrimas por Sonrisas«

Lucas Burger, se unió a la causa, aportando 30 arepas y un complemento de pop it, para los niños, demostrando que la unión hace la fuerza, en la construcción de un mundo mejor. Cada arepa, cada gesto, contribuyó a tejer una red de apoyo y afecto.
El evento no sólo benefició a los niños, también extendió su calidez a los adultos mayores de la zona . Esta atención integral demuestra el compromiso de la Fundación Huellas de Amor Venezuela por el bienestar de todos los miembros de la sociedad, sin distinción de edad o condición.

«La simple donación de alimentos» es un un acto de amor que trasciende, así lo expreso la señora Magaly Duque, presidenta de la fundación Huellas de Amor Venezuela a este medio.
Duque comentó, «Esta Fundación se hizo con el proposito de «cambiar lagrimas por sonrisas» y se enorgullece de llevar mas que esperanza, alimento a quienes más lo necesitan»
Todos los que estuvimos alli en San Luis, realmente sentimos que este compartir fue más que una simple entrega de comida; fue un encuentro, un testimonio del poder transformador de la solidaridad, Cada sonrisa, cada palabra de agradecimiento, fortaleció el compromiso de seguir trabajando por un futuro mejor. añadió Duque
El evento en San Luis se convierte en un ejemplo inspirador de cómo, con pequeños gestos de generosidad, se pueden lograr grandes impactos en la vida de las personas. Fue una jornada de unión y apoyo mutuo, que dejó una huella imborrable en la comunidad y en los corazones de quienes participaron. La magia de la solidaridad se manifestó en cada arepa compartida.


Más allá de la distribución de alimentos, la actividad promovió un ambiente de fraternidad y esperanza. Los participantes compartieron risas, historias y un sentido de pertenencia, creando un recuerdo colectivo invaluable. La Fundación continuará extendiendo sus brazos, sembrando amor y esperanza en cada rincón que visiten.
La Fundación Huellas de Amor, esta guiada por una profunda vocación de servicio, encuentra su mayor satisfacción en llevar alegría y bienestar a las comunidades más vulnerables de Venezuela. El compromiso de esta institución trasciende la simple acción ; se trata de una misión de amor que busca construir un futuro más justo y equitativo para todos.
Por lo que seguirán en su propósito de «Cambiar Lágrimas por Sonrisas«
Texto Claudia Gutierrez Fotos y videos cortesia








