La Iglesia católica de Venezuela se lamentó el fallecimiento de Monseñor Mario del Valle Moronta, obispo emérito de la Diócesis de San Cristóbal, que dejó este mundo el lunes 4 de agosto.
Durante más de dos décadas, monseñor Moronta estuvo al servicio de los fieles en el estado de Táchira, donde ejerció su ministerio con dedicación y entrega. Su legado como pastor y hombre de fe es inolvidable para la comunidad católica venezolana.
Monseñor Moronta tuvo una carrera eclesiástica destacada, que comenzó en 1990 cuando fue designado obispo auxiliar de Caracas por el papa Juan Pablo II. Luego asumió el cargo de obispo de Los Teques en 1995 y finalmente se convirtió en el quinto obispo de la Diócesis de San Cristóbal en 1999, un cargo que ejerció hasta su retiro en noviembre del año pasado.

El cardenal Baltazar Porras expresó su dolor por el fallecimiento de monseñor Moronta, describiéndolo como un «hombre grande y luchador, pastor entregado y testigo fiel del Evangelio». También destacó su amor por los hijos del Señor y pidió que María Santísima lo mire con ternura en su camino hacia el reino eterno.
Con informacion de Agencia








