MARACAIBO.– En una jornada que resalta tanto la excelencia artística como la incalculable vigencia de uno de los rostros más insustituibles de la escena nacional, el primer actor zuliano José Luis Montero Conde celebra este sábado 10 de octubre de 2026 una nueva vuelta al sol. El consagrado intérprete maracaibeño llega a esta efeméride en un momento de plena madurez y apogeo profesional, tras haber protagonizado un retorno triunfal a los escenarios que reafirma su lugar en el parnaso de las artes escénicas de Venezuela.
La sólida forja actoral del maestro Montero Conde tuvo sus cimientos en la Escuela de Teatro Inés Laredo y en la Sociedad Dramática de Maracaibo, áreas donde aderezó su talento natural con disciplinas complementarias como el canto y la danza. Esta sólida formación integral motivó su traslado a Caracas en 1988, integrándose a las filas de la Compañía Nacional de Teatro dirigida por Isaac Chocrón y al legendario grupo Rajatabla bajo la batuta del maestro Carlos Giménez, experiencia que lo llevó a recorrer prestigiosos feudos teatrales en América, Europa y Asia, además de calar profundamente en el gusto del público televisivo a través de producciones emblemáticas como Por estas calles y La mujer de Judas.

Del ejemplo de persistencia a la consagración en los grandes clásicos
Entre las múltiples anécdotas que enriquecen su periplo profesional destaca su participación en el montaje de Fuenteovejuna. Al quedar inicialmente fuera del reparto oficial por jerarquía de antigüedad, Montero no abandonó el proyecto; por el contrario, asistió con disciplina espartana a cada ensayo anotando con minucia todas las correcciones del director. Su constancia le valió la oportunidad de asumir el complejo monólogo de «el ensangrentado» en el rol del mensajero de Ciudad Real, actuación que cautivó a Carlos Giménez y le abrió las puertas para representar al país en el Festival de Spoleto, en Italia, antes de incorporarse de forma definitiva al elenco estable de Rajatabla.
Luego de encarar un paréntesis voluntario de una década para dedicarse con devoción filial al cuidado de su madre ante severos padecimientos de salud, el respetado artista consumó un reencuentro histórico con el público zuliano. Entre 2023 y 2026, el maestro encabezó puestas en escena memorables que marcaron un hito en la crítica especializada:
- Agua de Colonia (2023): Encarnación magistral de un drama de época dictatorial presentado en el Teatro Baralt bajo la dirección de Milton Quero.
- Romancero Shakespeare bajo el sol (2024-2026): Monólogo fundacional del Baralt Teatro Clásico que ovacionó a sala llena la Feria Internacional del Libro de Maracaibo (FILMAR 2026).
- Informe para una Academia (2025): Memorable adaptación del relato de Franz Kafka bajo la dirección de Alfredo Peñuela, donde dio vida a Pedro El Rojo con un portentoso despliegue físico y vocal.
- La Tragedia de Macbeth (2025): Titánica representación de más de dos horas en la Gran Sala del Teatro Baralt, calificada unánimemente por la crítica como un derroche interpretativo soberbio e intenso.
Galardones y una vocación intacta desde la infancia
Distinguido con el Premio Municipal de Teatro de Caracas (2004) y la Orden al Mérito en el Trabajo (2009), con un historial sin parangón que contabiliza más de cuarenta obras teatrales, once telenovelas y cinco unitarios, el primer actor zuliano celebra su vida donde siempre ha pertenecido: en la cercanía de las tablas. Recordando aquel tierno inicio a los cuatro años de edad cuando declamó por primera vez ante un auditorio, el maestro Montero Conde reafirma la llama inagotable de su vocación artística: «Yo estoy montado en un escenario desde que tenía cuatro años de edad […] Después no me soltaron, y yo no quise después bajarme de un escenario». Desde esta redacción, extendemos nuestras congratulaciones al maestro en su día.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Cultura y Espectáculos | Con información de El Maracaibeño / Fotos cortesía | Fecha: 10 de octubre de 2026








