39 Poetas de Venezuela y Colombia coincidieron en Barquisimeto/Lara en el 2025, y tras una semana de experiencias inolvidables para los participantes, surgió la antología poética Encuentro Mágico con los Duendes, en honor a un viaje especial, repleto de intercambios culturales e historia larense, y que será presentada de manera digital el domingo 18 de Enero del 2026 por medio de Amigas y Amigos de la Poesía.
Encuentro Mágico con los Duendes es una obra poética que plasma de manera romanceada a los campesinos de Sanare, a la montaña, a la conocida Fumarola, al caserío Palo Verde y a la Casa Guardiana, donde una familia atesora las reliquias de una cultura sencilla pero majestuosa. La idea de crear esta obra surge tras el XII Encuentro Latinoamericano de Poetas La Victoria, que tomó lugar en Barquisimeto, luego de ese 17 de mayo del 2025, fecha en que culmina su encuentro, los artistas de la pluma y letra se sintieron conmovidos por su paso por Palo Verde, según ellos mismos lo expresan, por lo que crean una compilación en donde cada uno de ellos participó con dos o 3 poemas que representasen aquel viaje.
La historia detrás de la obra
El nombre de la obra está inspirado en las narrativas y fantasías del cuentacuentos “El Caimán de Sanare”. Cuenta la poeta Joffri Campins, barquisimetana viviendo en Ecuador, y co-autora también de esta antología, que en el cierre del evento donde todos estos artistas coincidieron, hubo un despliegue cultural masivo donde el folklore larense fue protagonista, y los campesinos del pueblo donde se hallaban les obsequiaron un afiche que retrataba un personaje literato icónico de la cultura en Sanare, justamente el Caimán de Sanare, y tras conversaciones con otros autores concluyen “este afiche tiene cara de portada de libro”. Así nace la ilustración que da color y vida a la portada de esta antología.
Aquel 17 de mayo, cuenta el poeta Ero del Canto, co-autor originario de Carabobo, se vivió una experiencia mágica, pues el encuentro mágico con los duendes no es más que un reflejo de su encuentro con el floklore, la danza, la poesía y el canto que se exhibieron aquel día en Palo Verde. Admirado por las montañas y maravillado por el ambiente hechizante que lo rodeaba, escribió Ero con lo que él describe como el “lenguaje del alma”, la poesía, siendo uno de sus poemas dedicado al paisaje y a los personajes que lo deleitaron, y otro al amor que surgió en su corazón sensible en aquel viaje, donde se enamoró de la naturaleza que lo rodeaba.
La poetisa Yorledys Pabón, desde la Guajira Colombiana, compartió cómo lo maravilloso de estar en contacto con la naturaleza y la gente de Palo Verde, quienes explicó que los recibieron con el calor con que se recibe a un familiar por muchos años ausente, la llevó a inspirarse para escribir poemas pensados en la Fumarola, las montañas, los ríos y su entorno “El río murmura, anuncia mi encuentro; montañas erguidas, tan frías como el hielo. El sol se despierta, calienta mi cuerpo, la brisa celosa susurra en mi cielo” narra la primera estrofa de su poema Tierra de encanto, que forma parte también de esta antología.
Otros se sintieron atraídos particularmente por la sencillez con la que Palo Verde conservan tan cuidadosamente su cultura ancestral, como fue el caso de la poeta María De la O Rodríguez, que viajó desde Bogotá/Colombia para encontrarse con los cuentos del Caimán de Sanare, y volvió con poemas en su corazón para dedicar a esta tierra, hallando en la misma una hermandad unida por Bolívar, el Libertador.
Livismar Azócar, poeta de Aragua, coincide con el poeta Ero del Canto en un concepto sobre el artista, “Cuando alguien hace arte, se es muy sensible”, dice Azócar, y es justamente esta sensibilidad la que la lleva a llenarse de esperanza por la humanidad durante aquel encuentro, gracias también a una pequeña niña de Palo Verde, llamada Juliany, que no se alejó de ella durante todo el paseo, “Ella me adoptó como a su muñeca grande” cuenta ella, agregando además que uno de los poemas con los que participó en la antología es precisamente sobre esta niña.
Otra de las co-autoras de esta antología es Trina Ramos, una “barquisimetida”, como se denomina ella a sí misma, pues explica que es originaria de Portuguesa pero se enamoró de Barquisimeto años atrás, tanto que decidió mudarse. Este romance entre la poetisa y su tierra adoptiva se refleja en su conocimiento de la cultura larense, además del brillar tierno en su mirada cuando cuenta cómo se inspiró en el Museo de la Guardiana y en el mágico Palo Verde para dejar un fragmento de su amor en sus poemas.
Aunque son muchos los co-autores que dan forma a esta obra, es importante mencionar también al poeta Francisco Pérez, también conocido como Pancho, quien es también un larense enamorado de su cultura, y que cuenta un dato importante sobre el famoso Caimán de Sanare que da vida a la portada de la antología, y es que, explica él, no es solamente un cuentacuentos que se dedicó a ir de escuela en escuela para narrar sus historias y educar a los más jóvenes, sino que se trata de todo un movimiento donde detrás del Caimán existe un gran equipo de jóvenes y adultos que siguen llevando el cuento como bandera.
La obra Encuentro Mágico con los Duendes no es más que un despliegue de amor, cultura y folklore venezolano, que quedará como referente para futuras generaciones de poesía venezolana, y a su vez es un sello de hermandad entre naciones que han sido unidas por el amor al arte y por un mismo libertador.

Por Isamar Baptista (pasante)








