Rafa Nadal ha comunicado este martes que no disputará el Masters 1000 ATP de Toronto, en el que debía defender título desde el miércoles enfrentándose al surafricano Lloyd Harris, su verdugo la semana anterior en el ATP 500 de Washington.
Regresó a la competición tras 55 días fuera del circuito, y volvió a sufrir dolores en el pie izquierdo, en el que sufre una lesión crónica desde otoño de 2005 y que le está dando muchos problemas los últimos meses.
«Realmente quería jugar, pero era el momento de tomar una decisión y, desafortunadamente, ha sido no jugar», ha señalado el manacorí, 35 años y nº 3 mundial.
«He tenido este problema durante unos meses, como la gente sabe. No es una situación feliz tras todo el éxito que he tenido en Canadá y después de no haber podido jugar el año pasado. No poder jugar ahora es duro, difícil, pero es lo que hay en estos momentos», señaló el tenista manacorí.
Según explicó al llegar a Estados Unidos para la gira norteamericana sobre pista dura, estuvo 20 días sin tocar la raqueta dando reposo a una articulación que también le empujó a no disputar Wimbledon y los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Su puesto en el cuadro lo ocupará, como ‘lucky loser’ Feliciano López. (perdedor de la fase previa afortunado),
Un revés para Nadal que había dejado Washington con la esperanza de una mejoría en el pie que no se ha confirmado en Toronto. «Estaba sufriendo en los entrenamientos pero siempre esperas una mejora, y por eso vine al torneo. Pero no se ha dado esta mejora, y no creo ser capaz de competir al nivel que necesito porque el pie no me permite moverme como necesito».
No se atreve a dar un pronóstico sobre si se ve o no en el US Open. «No sé qué planes tengo. Voy a comprobar qué pasa. Lo principal ahora es que no puedo jugar aquí, algo por lo que me siento mal. Probablemente en los próximos días sabremos más».









