PUERTO ESPAÑA – El sector energético del Caribe da un salto cualitativo. El ministro de Energía de Trinidad y Tobago, Roodal Moonilal, confirmó que la multinacional Shell ha recibido la autorización para extraer gas natural del yacimiento venezolano Loran y exportar el 100% de su producción inicial hacia territorio trinitense para su procesamiento en la planta de Beachfield.
Un acuerdo de impacto regional: El anuncio sigue a la reciente licencia otorgada por el Gobierno venezolano a Shell para explotar este reservorio, enmarcada en la reciente reforma a la ley de hidrocarburos.

Según detalló Moonilal ante el parlamento de su país, la primera fase del proyecto contempla un volumen de 48.140 millones de metros cúbicos de gas, una cifra que calificó como una «consecuencia enorme» para la estabilidad económica y el desarrollo energético de la nación insular.
«Esta firma refleja el compromiso continuo de nuestro socio histórico, Shell, de trabajar en Trinidad y Tobago y Venezuela para ayudar a impulsar proyectos, capacidades e infraestructura que puedan apoyar nuestro desarrollo mutuo», expresó el ministro.
Sinergia estratégica
El yacimiento Loran-Manatee es un reservorio transfronterizo de gran escala que se extiende a ambos lados de la frontera marítima entre Venezuela y Trinidad y Tobago. La adjudicación a Shell es vista como una pieza clave para la estrategia de exportación gasífera impulsada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien recientemente ha suscrito convenios similares con gigantes como la británica BP y la española Repsol.
Este movimiento se suma al precedente del campo Dragón, donde Venezuela y Trinidad, junto a Shell, ya operan con un reservorio de 120.000 millones de metros cúbicos. El impulso a estos proyectos ha sido posible gracias a la flexibilización de las sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de los Estados Unidos.
Perspectiva económica
La integración de estos campos en la cadena de valor trinitense permite maximizar el uso de la infraestructura instalada en la isla, mientras que para Venezuela representa una vía concreta para monetizar sus vastas reservas gasíferas. El acuerdo, que aún debe recibir la aprobación final del gobierno trinitense, marca un paso fundamental en la recuperación de la capacidad exportadora regional, en un contexto donde el suministro de gas natural es vital para la seguridad energética global.
Por: Redacción Standard Digital News | Negocios / Energía | Con información de agencias | Foto portada: Cortesía | 14 de junio de 2026








