A pocos días de iniciar la vacunación infantil en Venezuela, son muchas las dudas que invaden a los padres, en especial cuando se trata de la aplicación del fármaco y el posible contagio en niños y adolescentes.
En una entrevista reciente con Shirley Varnagy, el médico infectólogo, Julio Castro, se pronunció sobre la inoculación en el país y alegó que tiene un doble rol: de protección y erradicación de la pandemia.
Castro resaltó que a pesar de que la tasa de enfermedad severa y mortalidad es menor que los adultos, para efectos de propagación del virus; los niños pueden convertirse en un «compartimento estanco».
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«Es imposible, desde el punto de vista inmunológico, pensar que tu vas a tener anticuerpos suficientes en toda la población si no vacunas a los niños. Para efectos de la transmisión, se comportan como un compartimiento, donde el virus va a continuar replicándose durante mucho tiempo», expresó.
EL TEMOR DE LOS PADRES: ¿VACUNAR A LOS NIÑOS TIENE EFECTOS SECUNDARIOS?
Mientras la comunidad científica continúa analizando la evolución del virus, el médico admitió que cuentan con información «muy robusta» sobre la influencia de la vacuna en menores de edad.
Resaltó que en el caso de Pfizer, prácticamente el «porcentaje de efectos secundarios es igual que en los adultos».
En el caso de AstraZeneca y Moderna, han demostrado que «son seguras en los niños, entendiendo que su metodología es moderna«, por ser una vacuna «más novedosa con el mecanismo de acción.
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Al contrario de Sinopharm y Sinovac, el infectólogo aseveró que actualmente no existen «estudios en fase 3 dedicados a la observación de estos fenómenos«.
Sin embargo, de acuerdo con los datos publicados por Chile y Argentina, donde implementaron ambas dosis, «recomendaron la vacunación a base de pruebas de campo que hicieron».
«Han vacunado a 3.4 millones de niños en los últimos meses (con Sinopharm y Sinovac) y el nivel de efectos secundarios es parecido a los adultos», comentó.
¿ES IGUAL EN TODOS LOS INFANTES?
El galeno mencionó que en Venezuela, los niños representan el 30 por ciento de la población total, por lo que deben ser vacunados en algún momento.
Mencionó que la inoculación puede dividirse en dos fases, ya que los niños de 5 o 6 años, cuentan con una reacción a las vacunas «bastante parecida a la de una persona de 15 o 30 años».
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«En definitiva, no hay razón para comprobar que la respuesta sea diferente o particularmente distinta de un adulto», señaló.
Por otra parte, Castro mencionó que en el caso de los menores de 2 años resulta mas complejo, ya que «poseen dos componentes diferentes, tienen anticuerpos de su madre y un órgano llamado timo, el cual tiene una función inmunológica particular».
Aprovechó la oportunidad para destacar que aunque los infantes «deben vacunarse progresivamente», actualmente deben enfocarse en la población de riesgo, pues en el país «no se han llegado a niveles suficientes de inmunización».
«Si los adolescentes van a vacunarse, llévense a un adulto que no se haya vacunado, tenemos que mejorar los niveles de vacunación porque es una situación muy importante para tratar de avanzar con el tema de la enfermedad», sostuvo.












