LA HAYA, Países Bajos – 4 de mayo de 2026 | En una jornada crucial para la diplomacia latinoamericana, el equipo jurídico de Venezuela compareció este lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para presentar los fundamentos que respaldan su reclamo histórico sobre el territorio Esequibo. Liderada por el canciller Yván Gil, la delegación reafirmó que la nación no cederá en su postura de desconocer el Laudo Arbitral de 1899, calificándolo como un vestigio colonial carente de validez frente a la vigencia del Acuerdo de Ginebra de 1966.
Defensa de la «Verdad Histórica»
Tras su llegada a la sede del tribunal en los Países Bajos, el canciller Yván Gil fue enfático al declarar que Venezuela cuenta con los argumentos técnicos y legales necesarios para sostener su soberanía sobre los 160.000 kilómetros cuadrados en disputa. A través de canales oficiales, Gil subrayó que la delegación está preparada para «defender la verdad histórica, la verdad territorial y la soberanía venezolana» en cualquier escenario que sea requerido.
El representante diplomático destacó que la comparecencia responde a una convocatoria unilateral por parte de Guyana, pero que Venezuela asiste con el firme propósito de salvaguardar el patrimonio de la nación bajo los principios de la justicia internacional.
El Acuerdo de Ginebra: El único instrumento válido
El núcleo de la estrategia venezolana se centró en la ilegalidad del recurso presentado por Guyana. La representación nacional argumentó que el proceso iniciado en la CIJ contraviene el Acuerdo de Ginebra, el cual establece que cualquier solución a la controversia debe ser alcanzada mediante un entendimiento mutuo y consensuado que sea satisfactorio para ambas partes.
Para Caracas, el recurso de Guyana ante la CIJ es un intento de validar el Laudo Arbitral de París de 1899, una sentencia que Venezuela declaró «nula e írrita» hace más de seis décadas debido a las irregularidades y vicios que rodearon su firma durante la era colonial británica.
Un conflicto de recursos y legado
La región del Esequibo no solo representa dos tercios del territorio administrado por Guyana, sino que es una zona de inmenso valor estratégico debido a sus vastas reservas de petróleo, minerales y biodiversidad. Mientras Georgetown sostiene que el arbitraje de finales del siglo XIX es definitivo y vinculante, Venezuela mantiene que dicho acuerdo fue fruto de un fraude histórico.
El litigio, que tomó un nuevo rumbo jurídico en 2018 tras la demanda guyanesa ante el máximo tribunal de la ONU, entra ahora en una fase de audiencias públicas que captará la atención de la comunidad internacional, dado el impacto que la resolución final tendrá sobre el equilibrio geopolítico y energético de la región.
Por: Redacción STANDARD DIGITAL NEWS- Internacionales /Diplomacia- Con información de: Cancillería / Agencias / fotos cortesia








