Bajo un sol inclemente pero con una devoción inquebrantable, más de 5,000 personas recorrieron los 4.5 kilómetros de la procesión anual. El Arzobispo de Maracaibo, Monseñor José Luis Azuaje, lanzó un mensaje contundente durante la homilía en Grano de Oro: “La paz de Cristo no se negocia, es una paz que no es efímera”.
MARACAIBO, VENEZUELA – La capital zuliana volvió a demostrar por qué es el epicentro de la fe en el occidente del país. Este domingo, la 29° Fiesta de la Misericordia desbordó las calles de la ciudad en un trayecto que unió la Iglesia de la Consolación con los terrenos de Grano de Oro, lugar donde próximamente se erigirá el Santuario dedicado a esta advocación.

Bajo el lema “Habla al mundo de mi gran e insondable misericordia”, la marea blanca de fieles caminó junto a la imagen de Jesús, en una jornada marcada por la espiritualidad y la presencia de reliquias históricas de San Juan Pablo II, Santa Faustina Kowalska y, de manera especial, de San Francisco de Asís, en el marco de su año jubilar declarado por el Papa León XIV.
Una homilía de reconciliación y crítica a la paz «efímera»
El momento cumbre de la jornada fue la Eucaristía Central, presidida por Monseñor José Luis Azuaje Ayala. En un altar custodiado por la imagen de la Virgen de Betania, el Arzobispo ofreció una reflexión profunda sobre la realidad actual y el verdadero significado de la paz.
Haciendo referencia al pasaje bíblico de la incredulidad de Santo Tomás, Monseñor enfatizó que Jesús busca a sus discípulos desde el amor y no desde el juicio. Sin embargo, lanzó un dardo directo a la situación global y los conflictos actuales:
“La paz de Cristo no se negocia, como se hace en pactos de alto al fuego entre los hombres por 12 días; es una paz que no es efímera, sino que perdura y regenera el corazón”, sentenció el prelado, instando a los presentes a buscar una reconciliación verdadera que «abra nuevos caminos» en la sociedad.
Logística impecable: Un despliegue para el pueblo
La seguridad y el bienestar de los más de 5,000 asistentes fueron prioridad. El operativo contó con:
- Seguridad: Más de 500 funcionarios custodiando cada tramo del recorrido.
- Salud: 35 puntos de atención médica y 55 unidades de apoyo, incluyendo clínicas móviles.
- Solidaridad Ciudadana: Decenas de puntos de hidratación instalados por colegios, grupos de apostolado y la empresa privada, quienes convirtieron la ruta en un testimonio vivo de cooperación civil.
Grano de Oro: El futuro santuario
La llegada a Grano de Oro no fue solo el fin de una caminata, sino la reafirmación de un proyecto: la construcción del Santuario de la Divina Misericordia. En este «templo a cielo abierto», Monseñor Azuaje recordó que la fe no es algo abstracto, sino una relación personal, invitando a los zulianos a ser «apóstoles enviados» para reconstruir la paz en sus entornos.
La jornada cerró con la bendición de las reliquias y un sentimiento de renovación en una feligresía que, tras 29 años, sigue encontrando en este segundo domingo de Pascua la fuerza para enfrentar los desafíos del país.
Por Redacción StandardDigitalNews – Fe y Actualidad / 12 de abril de 2026








