El estado Mérida y el turismo venezolano están de luto. Este viernes se confirmó la partida física de Alexis Montilla, el empresario visionario y gestor cultural cuya creatividad definió la identidad turística de la región andina durante las últimas cuatro décadas. Creador de los parques temáticos como Los Aleros y La Venezuela de Antier, Montilla transformó la nostalgia y las tradiciones en experiencias vivas para millones de visitantes.
Un legado tallado en la montaña
La noticia fue difundida inicialmente por el periodista Leonardo León, quien destacó a Montilla como un «hombre de sueños y trabajo incansable». Poco después, el parque Los Aleros —su primera gran obra fundada en 1984— emitió un emotivo comunicado confirmando el deceso de su fundador: «Su visión, legado y amor vivirán por siempre en cada rincón y en el corazón de quienes tuvimos el honor de conocerlo».
Montilla no solo construyó parques; erigió monumentos a la identidad. Su capacidad para recrear la arquitectura, el folklore y la vida cotidiana del siglo XX permitió que las nuevas generaciones conectaran con una Venezuela que, de no ser por su empeño, se habría perdido en el tiempo.
Las tres joyas de su corona creativa
A lo largo de su trayectoria, Alexis Montilla consolidó una ruta turística icónica que puso a Mérida en el mapa internacional:
- Los Aleros (1984): El primer pueblo temático de Venezuela, dedicado a revivir las costumbres andinas de los años 30.
- La Venezuela de Antier (1991): Un viaje geográfico e histórico por las regiones del país durante la época de Juan Vicente Gómez.
- La Montaña de los Sueños: Un homenaje a las artes, el cine y la radio, reflejando su pasión por la evolución cultural del país.
El adiós a un visionario
Para el sector empresarial y cultural, Montilla representa el ejemplo máximo del emprendimiento con propósito. Su obra no solo generó empleos y dinamizó la economía local, sino que rescató la dignidad del campesino y la riqueza de la historia venezolana.
Hoy, las puertas de sus pueblos de antaño se entornan en señal de duelo, pero su nombre queda grabado como el principal arquitecto del turismo emocional en Venezuela. Paz a su alma.








