En una entrevista exclusiva, el mandatario estadounidense condicionó la paz en el Golfo Pérsico a la firma de un pacto definitivo, mientras asoma la posibilidad de que Teherán entregue su uranio enriquecido a Washington antes de su gira por China.
WASHINGTON D.C., ESTADOS UNIDOS – En una declaración que ha sacudido los cimientos de la diplomacia internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles una advertencia definitiva a la República Islámica de Irán. Durante una entrevista concedida a PBS News, el mandatario aseguró que, aunque existe optimismo sobre las negociaciones actuales, no dudará en retomar la ofensiva militar si el proceso fracasa. «Si esto no se acaba, tendremos que volver a bombardearlos hasta el infierno», sentenció.
A pesar de la dureza de sus palabras, Trump manifestó tener la «sensación» de que las partes se encuentran cerca de un entendimiento histórico. No obstante, se mostró cauteloso sobre el despliegue de sus negociadores de mayor confianza, calificando como «improbable» el envío inmediato de sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, para liderar las conversaciones en el terreno.
El «Acuerdo Ideal» y el destino del uranio
El presidente detalló que el pacto que se gesta en las sombras podría incluir una cláusula de desarme crítico: el envío de uranio altamente enriquecido iraní directamente a territorio estadounidense. Este movimiento desmantelaría efectivamente la capacidad de escalada nuclear de Teherán a cambio de un alivio en las hostilidades.
Trump calificó como «ideal» que el acuerdo se formalice antes de su próximo viaje oficial a China, programado para la semana entrante, lo que le permitiría llegar a la cumbre asiática con una victoria diplomática consolidada en Oriente Medio.
Suspensión táctica en el estrecho de Ormuz
Estas declaraciones se producen en un momento de tensa calma en las rutas comerciales más importantes del mundo. Horas antes de la entrevista, el mandatario anunció la suspensión de la misión de escolta de buques comerciales en el estrecho de Ormuz, una medida que Washington define como un gesto de «buena voluntad» mientras se evalúa la disposición de Irán para firmar el Acuerdo Completo y Definitivo.
La comunidad internacional observa con cautela este balance entre la máxima presión militar y la apertura al diálogo. Mientras la Casa Blanca mantiene sus destructores en posición y sus aeronaves en alerta, la moneda parece estar en el aire: o se alcanza un acuerdo sin precedentes para el intercambio de uranio, o se reanuda una campaña de bombardeos que, en palabras del propio Trump, no tendrá precedentes en su intensidad.
Por: Standard Digital News – Política Internacional / Defensa / Con información de agencias y Foto cortesía / 6 de mayo de 2026








