MANILA / WASHINGTON – En medio del endurecimiento de las directrices geopolíticas de la Casa Blanca, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, apuntó directamente este miércoles contra las bases estructurales del gobierno cubano. Durante una gira diplomática realizada desde Manila, en Filipinas, el jefe de la diplomacia norteamericana sentenció que los problemas neurálgicos de la isla caribeña radican en el fracaso de su modelo económico y, de manera determinante, en el corte de los suministros petroleros que históricamente recibía desde Venezuela sin contraprestación financiera.
Las declaraciones del funcionario se producen en un momento de máxima tensión regional, exacerbada por la reciente retirada de grandes cadenas hoteleras internacionales del territorio antillano y las nuevas restricciones financieras impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.
El destino del crudo venezolano y el colapso energético
Uno de los señalamientos más contundentes emitidos por el secretario de Estado desmintió el uso tradicional que La Habana daba a los hidrocarburos enviados desde Caracas. Según detalló Rubio ante los medios internacionales, el carburante subvencionado no cumplía el propósito de abastecer la precaria red eléctrica nacional o mitigar los apagones que sufre la ciudadanía.
«Ya no reciben petróleo gratis de Venezuela, ese es su mayor problema», aseveró el funcionario, antes de añadir: «Tomaban el 60% del petróleo gratis que recibían de Venezuela y lo revendían por dinero en efectivo».
Para Washington, la prioridad de las altas esferas del gobierno cubano se limita exclusivamente a la preservación de su estructura de mando: «Lo único que les interesa es aferrarse al poder», subrayó, desestimando la voluntad de cambio de la actual cúpula directiva frente al clamor popular.
Radiografía de una crisis sistémica y ayuda humanitaria al margen del régimen
Al profundizar en los factores que han precipitado el éxodo migratorio masivo y el desabastecimiento generalizado en la mayor de las Antillas, Rubio sintetizó el panorama en dos ejes fundamentales:
- Falla estructural: «El primero y fundamental es que su sistema económico no funciona y por eso la gente tiene que irse del país».
- Aislamiento energético: La pérdida abrupta de la renta petrolera externa que sostenía financieramente las operaciones del Estado.
No obstante el tono de firmeza ante las autoridades de la isla, el secretario de Estado confirmó que la administración estadounidense mantiene una postura abierta hacia el futuro del pueblo cubano, anunciando un paquete de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares, los cuales serán canalizados exclusivamente a través de organizaciones independientes, ONG y entidades ajenas al aparato estatal cubano para garantizar que lleguen directamente a la ciudadanía.
«El objetivo es tener una Cuba donde el pueblo cubano pueda experimentar prosperidad, seguridad y una vida mejor en el futuro. Estamos preparados para ser muy realistas sobre cómo lograrlo y sobre cómo iniciar un proceso serio que conduzca a ello», puntualizó Rubio, señalando que los canales de comunicación indirecta con los líderes del régimen se mantienen activos, aunque condicionados a una verdadera disposición de apertura que, a su juicio, la actual dirigencia político-militar sigue esquivando.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacionales – Geopolítica – Economía | Con información de Agencias / Fotos cortesía | 22 de julio de 2026








