Petróleos de Venezuela (PDVSA) ha logrado consolidar su autonomía energética al abastecer la totalidad de la demanda interna de gasolina y diésel sin recurrir a compras en el extranjero.
Caracas.– Tras la ejecución de un plan continuo de inversiones iniciado en 2024 para la recuperación de sus complejos de procesamiento, la empresa estatal estabilizó su capacidad de refinación en 350.000 barriles diarios. Este incremento operativo marca un hito logístico que eliminó la necesidad de adquirir carburantes internacionales durante todo el ejercicio de 2025 y en lo que va de 2026, lo que cumple con las directrices gubernamentales de sustitución de importaciones y fortalecimiento de la manufactura local.
Cero importaciones y la llegada de la gasolina Súper Premium
El fortalecimiento de la infraestructura de refinación modificó el balance energético del país. Al lograr procesar internamente los volúmenes requeridos por el parque automotor y el sector industrial, la corporación petrolera y el Ministerio de Hidrocarburos rompieron con una dinámica de dependencia externa que se había prolongado por varios años.
El presidente de la corporación petrolera, Héctor Obregón Pérez, ratificó el éxito de la estrategia de recuperación interna:
«Desde el 2024 PDVSA viene recuperando sus capacidades de refinación, es decir, venimos invirtiendo en nuestras refinerías, y (actualmente) tenemos una capacidad de refinación de 350.000 barriles. Estos 350.000 barriles nos han permitido procesar la cantidad de gasolina y de diésel suficiente para cubrir la demanda nacional».
Esta estabilidad en las plantas de procesamiento no solo aseguró los inventarios básicos, sino que abrió la puerta a la diversificación de la oferta en las estaciones de servicio. La optimización técnica de los complejos refinadores permitió introducir al mercado interno el combustible Súper Premium, una variante de alto octanaje diseñada para vehículos de alta exigencia que complementa el suministro de la tradicional gasolina de 92 octanos.
«En el año 2025, por primera vez en muchos años, PDVSA y el Ministerio de Hidrocarburos no tuvieron que importar combustible para cubrir la demanda nacional (…). En estos ocho meses del 2026 ha ocurrido lo mismo, nosotros hemos logrado, por fortuna, satisfacer la gasolina y el diésel que requiere el mercado», puntualizó Obregón.
Inversión privada y el salto productivo en el campo Zamora
El nuevo esquema de gestión de la estatal se apoya firmemente en los modelos de participación conjunta. La combinación de capitales y el despliegue de Convenios Operativos de Participación (CPP) han demostrado ser herramientas eficientes para revertir el declive de la extracción de crudo en áreas estratégicas. El ejemplo más claro de esta política se localiza en el campo Zamora, donde la alianza técnica y financiera con el sector privado propició una reactivación masiva de los pozos. En un periodo breve, este yacimiento logró quintuplicar su rendimiento operativo, al pasar de un piso de 20.000 barriles diarios a un flujo superior a los 100.000 barriles por jornada.
A la par de estos avances puntuales, la corporación tuvo que sortear dificultades asociadas al bloqueo económico internacional. Para resguardar los inventarios de crudo frente a los cierres operativos forzados, la directiva ejecutó maniobras de almacenamiento y redireccionamiento estratégico. A pesar de estos obstáculos, el balance de extracción superó las proyecciones iniciales de la industria al establecer un cierre consolidado de 1.233.000 barriles diarios, una cifra que encamina a la corporación hacia las metas macroeconómicas trazadas por las firmas consultoras especializadas para el cierre del año actual.
Reforma legal para blindar las alianzas comerciales
Las exigencias operativas y los retos comerciales de la industria empujaron una revisión profunda del marco jurídico vigente. En una labor conjunta entre la directiva de la corporación, la presidenta de la República, Delcy Rodríguez, y los miembros del Motor Hidrocarburos, se estructuró y aprobó una reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos que busca dar estabilidad jurídica y atractivo financiero a los inversionistas nacionales y extranjeros.
«Este modelo contractual (…) trajo como consecuencia que desde finales del año 2025 nosotros, en conjunto con nuestra presidenta Delcy Rodríguez y el equipo que hace vida en el motor de los hidrocarburos, nos planteáramos una reforma de la Ley de Hidrocarburos».
La nueva legislación incorpora figuras jurídicas modernas para dinamizar los negocios petroleros:
- Alianzas técnico-financieras: Integración formal de capitales para proyectos de infraestructura.
- Alianzas de servicios y CPP: Consolidación de los modelos asociativos que demostraron éxito en la producción primaria.
- Arbitraje comercial: Inclusión de mecanismos internacionales y neutrales para la resolución amistosa de controversias entre los socios y la estatal.
El máximo representante de la firma destacó la planificación detrás de este logro legal:
«El motor de los hidrocarburos ha tenido un camino este bastante articulado, bastante planificado desde finales del año 2023, cuyos resultados venimos recogiendo como fue la reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos».
Una compleja red logística que arranca en la madrugada
El último eslabón de la cadena de valor es la distribución, un desafío geográfico que requiere una precisión milimétrica para mantener surtidas las más de 1.600 estaciones de servicio distribuidas en todo el territorio venezolano. El suministro diario se sostiene sobre una flota activa de 1.000 unidades de transporte pesado (gandolas) que enlazan los grandes centros de acopio y refinación con los puntos de venta finales.
Este despliegue demanda turnos laborales que inician en horas de la madrugada en los principales complejos de distribución del país, tales como Yagua, El Palito y Bajo Grande. La continuidad de este esfuerzo humano garantiza que las arterias viales y los centros urbanos mantengan la movilidad necesaria para el aparato económico nacional.
«A nivel nacional tenemos más de 1.600 estaciones de servicio ubicadas a lo largo y ancho del territorio nacional, y esas son alimentadas con 1.000 gandolas que todos los días están en operación. Eso es un trabajo muy sacrificado que sale de nuestras distribuidoras: Yagua, El Palito, Bajo Grande, es decir, tenemos distintos puntos en la geografía nacional donde el personal comienza prácticamente a las 2:00 de la mañana», concluyó Obregón Pérez.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Economía y Petróleo | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 14 de agosto de 2026








