MARACAIBO.– Venezuela enfrenta actualmente una marcada paradoja en su matriz energética: por un lado, desperdicia volúmenes considerables de hidrocarburos gaseosos mediante la quema abierta y, por el otro, enfrenta severas limitaciones en el suministro eléctrico necesario para optimizar sus propias operaciones de extracción de crudo. Ante esta encrucijada operativa y ambiental, una novedosa propuesta de ingeniería desarrollada por el consultor Juan Taboada busca transformar el gas asociado que hoy se antorcha o se libera a la atmósfera en una fuente autónoma de generación eléctrica, convirtiendo simultáneamente parte de este hidrocarburo en insumos de alto valor industrial.
El planteamiento técnico articula soluciones tecnológicas ya disponibles en el mercado internacional para conectar dos problemáticas que históricamente se han abordado de forma aislada: el impacto ecológico por flaring y la fragilidad del fluido eléctrico en los yacimientos. Al ser consultado sobre el origen de esta arquitectura conceptual, Taboada sintetizó el principio fundamental del proyecto: «Si el gas ya está allí y se está quemando, ¿por qué no convertirlo en electricidad?». La investigación toma como referencia los informes del Global Gas Flaring Tracker del Banco Mundial, organismo que ubica a la nación entre las de mayor volumen de gas quemado a escala global, advirtiendo además que las mediciones satelitales no suelen registrar el venteo en frío (cold venting), por lo que las pérdidas reales del recurso podrían ser significativamente superiores.

Integración tecnológica y producción modular de hidrógeno y carbono
A diferencia de los proyectos convencionales que exigen la edificación de megainfraestructuras centralizadas de transporte, la iniciativa apuesta por una estrategia descentralizada y modular. La metodología consiste en agrupar macollas o clusters de pozos geográficamente cercanos que dispongan de caudales suficientes de gas agrio para ser recolectado y tratado en sitio. El esquema contempla acondicionar el gas cerca de la fuente para extraer compuestos corrosivos como el azufre e hidrocaburos líquidos, canalizando posteriormente el metano purificado hacia una unidad de pirólisis.
Mediante este proceso térmico de pirólisis, el metano es escindido en hidrógeno y carbono sólido. El hidrógeno obtenido servirá de insumo directo para alimentar un parque de microturbinas capaces de autogenerar la electricidad requerida por el propio conjunto de pozos, cubriendo de forma parcial o total sus requerimientos operacionales. El consultor enfatizó que las herramientas de tratamiento de gas, la recuperación de azufre, la purificación de agua y las microturbinas son sistemas comerciales ampliamente validados en la industria global; por ende, la innovación radica en articularlas dentro de un único circuito integrado donde múltiples productos útiles son derivados de un mismo flujo de gas que anteriormente se perdía.
Escenarios de aplicación: Del Lago de Maracaibo a la Faja Petrolífera del Orinoco
El modelo toma como patrón técnico de referencia módulos con capacidad conceptual de producción cercanos a los 20 megavatios (MW) y un procesamiento aproximado de 70.000 toneladas de metano al año, dimensiones que se adaptarán a la volumetría real de cada yacimiento. El planteamiento está diseñado para operar tanto en campos terrestres como en yacimientos sobre cuerpos de agua. Para el entorno lacustre del Lago de Maracaibo, la ingeniería propone la instalación de los equipos sobre dos barcazas acopladas, mientras que la Faja Petrolífera del Orinoco se perfila como otro escenario idóneo por su elevada concentración de pozos activos.
Para llevar esta propuesta del plano conceptual a la fase operativa, el especialista señala que el paso siguiente será la ejecución de un estudio de ingeniería de visualización y definición (Pre-FEED) enfocado en un activo específico. Dicho análisis permitirá concretar los balances de masa y energía, certificar la factibilidad económica y evaluar la colocación comercial del hidrógeno, azufre y carbono en los mercados nacionales e internacionales, abriendo un camino sostenible hacia la eficiencia operativa y el saneamiento ambiental del sector energético venezolano.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Energía y Economía | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 1 de octubre de 2026








