CARACAS – En un giro histórico a la política energética de las últimas dos décadas, la Asamblea Nacional (AN) aprobó en primera discusión el proyecto de reforma que permitirá el ingreso de capitales privados, nacionales e internacionales, al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La medida representa un cambio radical en un sector estratégico que permanecía bajo el control exclusivo del Estado desde la ola de nacionalizaciones impulsadas en 2007 durante el gobierno de Hugo Chávez.
La propuesta legislativa autoriza formalmente la constitución de empresas mixtas, asociaciones estratégicas y el desarrollo de proyectos privados en áreas medulares de la industria: generación, transmisión, distribución y comercialización de electricidad. Según fuentes parlamentarias, el texto legal entrará de inmediato en un proceso de consulta pública nacional y técnica antes de ser sometido a una segunda y definitiva votación para convertirse en ley de la República.
Alianzas para frenar la crisis energética
Durante años, el sistema eléctrico venezolano, centralizado bajo la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), ha arrastrado fallas estructurales, problemas de mantenimiento y limitaciones financieras crónicas que se traducen en persistentes apagones y planes de racionamiento. El impacto de estas deficiencias lo sufren a diario millones de ciudadanos, con especial crudeza en las regiones del interior del país, alejadas de la capital.
Al abordar la reforma, el propio Parlamento reconoció de forma explícita la incapacidad financiera del Estado para asumir en solitario la millonaria inversión que requiere el sistema. Para solucionar esto, el nuevo marco legal contempla el otorgamiento de concesiones de largo plazo a inversionistas privados. El objetivo prioritario de estos capitales será el financiamiento y ejecución de proyectos destinados a la estabilización, recuperación y modernización de infraestructuras críticas, incluyendo las grandes centrales hidroeléctricas, las plantas termoeléctricas y las subestaciones y líneas de transmisión que hoy operan al límite de su capacidad.
Flexibilización en sectores estratégicos
Este viraje en el ámbito eléctrico no es un hecho aislado. La apertura del sector se suma a las reformas regulatorias aplicadas recientemente en las industrias de hidrocarburos y minería, donde el Ejecutivo ya ha cedido terreno y abierto espacios normativos para incentivar la participación del capital privado extranjero y local, buscando sortear el impacto de las sanciones y reactivar la economía nacional.
De completarse con éxito el trámite legislativo en la segunda discusión, Venezuela consolidará su transición hacia un modelo económico mixto. Por primera vez en casi veinte años, las empresas privadas dejarán de ser meros proveedores periféricos para convertirse en actores formales y copropietarios de la gestión de la red eléctrica nacional.
Por: Redacción Standard Digital News – Categoría: Economía / Energía – Con información de: Agencias y Foto cortesia/ 3 de junio de 2026








