BOGOTÁ – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, rechazó de manera categórica la postura pública fijada por su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, quien formalizó su respaldo al candidato de derecha Abelardo de la Espriella con miras al balotaje del próximo 21 de junio. A través de sus canales oficiales, el mandatario colombiano calificó el hecho como una afrenta directa a la soberanía nacional y acusó a la administración estadounidense de romper un acuerdo previo de no injerencia en los asuntos internos del país.
«Cuando un país interviene en las decisiones de otro país, muere la libertad. Invito a toda Colombia a votar en plena libertad y no volvernos ni esclavos ni colonia de nadie», sentenció Petro mediante un enérgico mensaje publicado en su cuenta de X (antes Twitter). El jefe de Estado neogranadino evocó la gesta independentista de Simón Bolívar y Antonio Nariño para instar al electorado a defender la autonomía de las urnas en la venidera contienda presidencial.
El detonante de la tensión binacional
La reacción del Ejecutivo colombiano se produjo pocas horas después de que Trump utilizara su red social Truth Social para felicitar a De la Espriella, apodado «El Tigre», por consolidar el primer lugar en la primera vuelta del pasado 31 de mayo con el 43.74% de los sufragios. En su mensaje, el líder estadounidense catalogó al abogado de 47 años como un dirigente «inteligente, fuerte y decidido», asegurando que su eventual presidencia sería clave para activar la economía y combatir el narcotráfico. Sin embargo, lo que encendió las alarmas en el Palacio de Nariño fue la abierta polarización del mensaje, en el cual Trump dio su «respaldo completo y total» a De la Espriella tras advertir que este se medirá ante Iván Cepeda, a quien describió como un «marxista de izquierda radical».
En declaraciones posteriores a los medios públicos, el presidente Petro profundizó su malestar al revelar que la Casa Blanca «traicionó el acuerdo que hizo conmigo, que era no intervenir en Colombia». El mandatario también cuestionó la presencia activa en el país del senador colombo-estadounidense Bernie Moreno durante la jornada electoral y reprochó las presiones logísticas y diplomáticas impuestas recientemente a las misiones oficiales de Colombia en territorio estadounidense.
Reacciones en cadena y debate por la soberanía
El cruce de declaraciones elevó de inmediato la temperatura política en Bogotá, profundizando las divisiones a menos de tres semanas de la definición presidencial. Figuras del pacto oficialista, entre ellas la exministra de Salud Carolina Corcho y la senadora Sandra Ramírez, cerraron filas en torno a Petro exigiendo el cese de lo que consideraron una «tutoría imperial» sobre el proceso electoral colombiano.
En contraste, sectores de la oposición y de la coalición que apoya a «El Tigre» defendieron el espaldarazo de Washington bajo el argumento de que representa una garantía para la seguridad hemisférica y el fortalecimiento de la histórica alianza comercial entre ambas naciones. En este complejo escenario geopolítico, las posturas de ambos mandatarios terminan por transformar la elección del 21 de junio no solo en un relevo de gobierno, sino en un plebiscito sobre el rumbo de la política exterior colombiana.
Por: Redacción Standard Digital News – Categoría: Internacional / Geopolítica – Con información de: Agencias – Fecha: 3 de junio de 2026








