Una severa crisis de salud derivada de una huelga de hambre iniciada por el exministro de Petróleo, Tareck El Aissami, obligó a suspender la audiencia judicial que estaba prevista en el Palacio de Justicia de Caracas. El drástico ayuno de protesta, iniciado el pasado sábado, ha generado un nuevo foco de tensión en el proceso penal más complejo del país, luego de que informes médicos confirmaran que el procesado presenta un cuadro de deshidratación aguda.
Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. La alerta sobre el estado físico del exvicepresidente de la estatal petrolera fue dada a conocer por el exfiscal Zair Mundaray y ratificada posteriormente por los médicos de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM). Ante el diagnóstico clínico, el equipo de defensa de El Aissami solicitó formalmente postergar el acto judicial para priorizar su atención médica; sin embargo, la negativa inicial de la jueza de la causa desencadenó un ríspido careo entre las partes en la sala de audiencias.
De acuerdo con fuentes con conocimiento directo del caso, el propio acusado responsabilizó de forma directa a la magistrada por cualquier complicación o daño irreversible que sufra su salud a causa de la omisión de auxilio médico. Ante la escalada de las tensiones, el Tribunal Tercero de Terrorismo ordenó finalmente al Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) trasladarse al Internado Judicial El Rodeo I —donde permanece recluido— para evaluar y tratar al detenido, una medida que fue rechazada por la defensa mediante un amparo sobrevenido que terminó siendo desestimado por el juzgado.
Denuncias de extorsión y tortura en celda de castigo
La suspensión del debate ocurre en un escenario de extrema opacidad. Mundaray denunció que, como represalia por la huelga de hambre y sus declaraciones previas, El Aissami habría sido confinado a una celda de castigo dentro del penal mirandino. Cabe destacar que, en una comparecencia anterior ante el juez Carlos Liendo, el exzar petrolero rompió el silencio para denunciar haber sido víctima de aislamiento prolongado, torturas físicas y psicológicas, además de constantes humillaciones.
El testimonio de El Aissami, integrado ahora al expediente judicial, incluye acusaciones severas contra el entorno de la Fiscalía General de la República. El procesado aseguró bajo juramento que el fiscal general, Tarek William Saab, envió a los fiscales Eddie Rodríguez y Farik Karin Mora para extorsionarlo dentro de su sitio de reclusión, exigiéndole altas sumas de dinero a cambio de flexibilizar sus condiciones de cautiverio.
Vulneración al debido proceso
La defensa del exfuncionario ha insistido en que el juicio carece de las garantías constitucionales mínimas, señalando que el juez de control ha violado sistemáticamente los derechos procesales del imputado. Durante las actas, El Aissami recalcó que se le ha privado de una defensa de confianza y que la presunción de inocencia ha sido anulada por completo desde el inicio de la investigación por el desfalco multimillonario de la industria petrolera nacional.
Mientras el Ministerio Público guarda silencio en torno a las graves acusaciones de extorsión y maltratos en prisión, la continuidad del proceso penal queda bajo una profunda incertidumbre, condicionada estrictamente a la evolución médica del acusado en las próximas horas.
Por: Standard Digital News – NACIONAL – SUCESOS – TRIBUNALES / Con información de reportes judiciales y agencias / 19 de mayo de 2026








