WASHINGTON / CARACAS – La magnitud de la tragedia humanitaria y material que atraviesa la nación suramericana ha obligado a replantear las estrategias financieras internacionales. De acuerdo con un reporte exclusivo difundido por la agencia Bloomberg, la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y representantes venezolanos se encuentran explorando activamente mecanismos diplomáticos y financieros para desbloquear miles de millones de dólares en activos soberanos que permanecen congelados en el extranjero, con el propósito exclusivo de canalizarlos hacia la reconstrucción del país tras el devastador doble terremoto del pasado 24 de junio.
La iniciativa, filtrada por fuentes diplomáticas bajo estricto anonimato a la referida firma informativa, responde a la necesidad imperiosa de financiar la masiva recuperación nacional sin que Washington deba incrementar drásticamente los recursos de ayuda directa ya comprometidos, los cuales ascienden hasta el momento a unos 386 millones de dólares.
Un complejo entramado de fondos retenidos
El mapa de los recursos bajo custodia internacional abarca activos estratégicos de diversa índole, entre los que destacan recursos financieros procedentes del Fondo Monetario Internacional (FMI), reservas internacionales en lingotes de oro custodiadas en las bóvedas del Banco de Inglaterra y diversas cuentas corporativas y gubernamentales venezolanas retenidas en el sistema financiero global.
No obstante, la eventual liberación de estos capitales estaría condicionada por estrictos protocolos de fiscalización. Desde la óptica de la Casa Blanca, existe un marcado interés en establecer esquemas de supervisión rigurosa para blindar el manejo de los recursos frente a riesgos históricos de corrupción y asegurar una gestión transparente en las arcas públicas venezolanas.
En esta misma línea se pronunció el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, al subrayar el compromiso bilateral de la cooperación internacional:
«Haremos más. Los venezolanos harán más», afirmó el alto funcionario, al tiempo que detalló que la diplomacia norteamericana trabaja simultáneamente para facilitar el acceso de Venezuela a líneas de crédito y financiamiento con organismos multilaterales de crédito.
Magnitud de la devastación y proyecciones económicas
El apremio financiero se fundamenta en las colosales pérdidas que dejó el movimiento telúrico de magnitud 7.2 y 7.5. Cálculos preliminares presentados por el Banco Mundial cifran los daños materiales en infraestructura, viviendas y servicios básicos en unos vertiginosos 19.600 millones de dólares, un impacto que, a juicio de los analistas económicos, mantendrá al país en un ciclo de obras e inversiones que podría prolongarse por varios años.
Asimismo, el reporte de Bloomberg destaca que la reconstrucción abre una ventana de oportunidades estratégicas para la inversión privada internacional, con especial foco en los sectores energético —petróleo y gas— y de obras públicas, alineándose con los intereses geopolíticos y económicos de Washington orientados a estabilizar la región y reactivar el aparato productivo nacional.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Economía – Finanzas – Internacionales | Con información de Bloomberg / Fotos cortesía | 24 de julio de 2026








