El exministro de Industria y principal colaborador de Nicolás Maduro fue entregado a las autoridades norteamericanas por el gobierno venezolano, marcando un quiebre definitivo en la política exterior del país y reactivando su proceso judicial en Florida.
Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. En una maniobra de alto impacto político que reconfigura el tablero de poder en el hemisferio, el empresario colombiano Alex Nain Saab Morán arribó la noche de este sábado 16 de mayo al aeropuerto de Opa-locka, en el condado de Miami-Dade, tras ser deportado de forma expedita por el gobierno de Venezuela. El procedimiento marca una ruptura radical en el tratamiento diplomático del caso y sitúa nuevamente al polémico operador financiero frente a los tribunales estadounidenses.

La agencia de noticias EFE constató en el lugar el aterrizaje de la aeronave y el posterior traslado del exfuncionario de $54$ años, quien descendió custodiado por un fuerte dispositivo de seguridad integrado por agentes federales norteamericanos, entre ellos miembros de la Administración de Control de Drogas (DEA).
La justificación legal de Caracas
La medida fue oficializada y ejecutada a través del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime). En un comunicado difundido a través de sus canales digitales de Instagram, la institución migratoria venezolana justificó la entrega amparándose en el marco legal vigente y en el prontuario del procesado.


«La medida de deportación fue adoptada tomando en consideración que el referido ciudadano colombiano se encuentra incurso en la comisión de diversos delitos en los Estados Unidos de América, tal como es público, notorio y comunicacional», reza el documento oficial del Saime. Asimismo, el ente regulador precisó que el traslado se materializó «en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana», cerrando de manera administrativa cualquier recurso de permanencia en el territorio.
De la amnistía al banquillo: Un historial de tensiones
El retorno de Saab a suelo estadounidense representa un giro dramático en su historial judicial. Cabe recordar que el empresario de origen barranquillero ya estuvo recluido en una prisión federal de Estados Unidos entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, luego de una prolongada batalla de extradición desde Cabo Verde. Su liberación se produjo en el marco de un canje humanitario e indulto otorgado por la administración del entonces presidente Joe Biden, lo que le permitió regresar a Caracas como un «héroe diplomático» bajo la protección del chavismo.
Posteriormente, en octubre de 2024, Saab escaló al tren ministerial venezolano al ser designado ministro de Industria y Producción Nacional. Sin embargo, su posición se desmoronó apenas dos semanas después del operativo militar estadounidense en Caracas que concluyó con la captura de Nicolás Maduro. Tras este acontecimiento y la instalación del nuevo gobierno de transición, Saab fue destituido de su cargo, perdiendo la inmunidad y el respaldo de la nueva estructura del Estado.
Captura silenciosa y cerco judicial
Según informes revelados por el diario The New York Times, la caída definitiva de Saab comenzó a fraguarse a principios de febrero de 2026, cuando las autoridades venezolanas procedieron a su arresto formal atendiendo a una solicitud expresa de detención emanada desde Washington. Esta detención se produjo poco después de que, en enero de 2026, un cuerpo de fiscales del estado de Florida presentara una nueva acusación formal por cargos de corrupción corporativa y lavado de activos en una corte de Miami.
Durante casi una década, el Departamento de Justicia de EE. UU. ha señalado a Saab de estructurar una sofisticada red de lavado de dinero que le permitió desviar cientos de millones de dólares mediante contratos estatales sobrevalorados, operando presuntamente como el principal testaferro de la cúpula madurista.
Con esta deportación, Saab enfrentará la fase penal en Florida de manera paralela a los procesos judiciales que se desarrollan en los tribunales de Nueva York contra el propio Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes se encuentran recluidos bajo severos cargos federales relacionados con conspiración y narcoterrorismo internacional.
Por: Standard Digital News – INTERNACIONAL – GEOPOLÍTICA / Con información de EFE y agencias / 17 de mayo de 2026








