El presidente guyanés, Irfaan Ali, instó a blindar la cohesión ciudadana y fortalecer el respaldo a las Fuerzas Armadas en un escenario de creciente tensión diplomática por el territorio en disputa, en vísperas de un fallo crucial de la Corte Internacional de Justicia.
Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela. El tablero estratégico en el norte de Sudamérica sumó un nuevo capítulo de fricción este fin de semana. El presidente de Guyana, Irfaan Ali, realizó un enérgico llamado a consolidar el respaldo ciudadano hacia las Fuerzas Armadas de su país, una exhortación formulada en medio del persistente cruce de declaraciones diplomáticas con Venezuela por la controversia territorial que rodea a la Guayana Esequiba.
Durante los actos oficiales con motivo del 60 aniversario de la independencia de Guyana, el jefe de Estado hizo hincapié en la necesidad de preservar la estabilidad nacional frente a las tensiones fronterizas regionales. Ali pidió a la sociedad civil un apoyo unánime hacia las operaciones militares que ejecuta el cuerpo castrense, no solo orientadas a la salvaguarda de la integridad nacional, sino también enfocadas en el control del orden público y el combate contra el tráfico de sustancias ilícitas.
En su alocución, el mandatario argumentó que la fortaleza institucional del país es indispensable para repeler vulnerabilidades estratégicas ante eventuales amenazas foráneas. Asimismo, el mandatario guyanés fue tajante al aseverar que su administración «no permitirá nuevas presiones sobre su soberanía territorial», trazando una postura firme ante los reclamos históricos del país vecino.
Respuestas bilaterales ante la vía judicial
El pronunciamiento de Georgetown se produjo pocos días después de que la delegación de Venezuela, encabezada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez y el embajador Samuel Moncada, compareciera ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya. Durante dicha audiencia, la representación de Caracas ratificó que no reconocerá el dictamen final que emita el tribunal multilateral sobre el trazado limítrofe, insistingiendo en que la disputa debe ser resuelta mediante la reactivación de canales diplomáticos directos.
El área geográfica en disputa abarca una superficie estimada de 160.000 kilómetros cuadrados y destaca por albergar cuantiosas reservas de recursos minerales, forestales y energéticos, especialmente yacimientos petroleros mar adentro que han dinamizado la economía de Guyana en los últimos años. Aunque el territorio se encuentra actualmente bajo control administrativo de Georgetown, Venezuela sostiene que el área le pertenece históricamente por herencia jurídica desde el periodo de la colonización española.
Cronología y expectativas de sentencia
La controversia jurídica se encauzó de manera formal ante la CIJ en el año 2018, cuando Guyana introdujo una demanda unilateral orientada a validar el Laudo Arbitral de 1899, fallo que fijó las fronteras con la entonces potencia colonial de la Guayana Británica. No obstante, Venezuela desestima la validez de dicha sentencia bajo el argumento de que estuvo viciada por componendas políticas, reivindicando en su lugar la vigencia del Acuerdo de Ginebra de 1966 como la única hoja de ruta mutuamente aceptada para dirimir la disputa de forma pacífica.
Pese al rechazo sistemático de Caracas hacia la intervención de terceros, la Corte de La Haya dictaminó en 2020 que poseía jurisdicción para estudiar el fondo de la controversia, un criterio técnico que fue ratificado y blindado mediante una sentencia incidental en abril de 2023.
Ante las conmemoraciones independentistas, Ali insistió en que su Ejecutivo continuará defendiendo los límites fronterizos mediante la vía judicial e institucional, mientras los analistas de seguridad de ambos lados de la frontera centran su atención en la resolución definitiva que la CIJ prevé emitir en el transcurso de los próximos meses.
Por: Standard Digital News – INTERNACIONAL – GEOPOLÍTICA / Con información de agencias / 18 de mayo de 2026








