GINEBRA / MANAGUA – La presión de la comunidad internacional sobre Managua ha escalado a un nuevo nivel crítico. El alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó este miércoles de manera enérgica la sistemática represión de las libertades civiles y políticas en territorio nicaragüense, exigiendo al Ejecutivo la liberación inmediata de los presos políticos y la restitución del sufragio universal, un llamado que choca con la negativa rotunda del mandatario Daniel Ortega de celebrar procesos electorales en el futuro.
Las declaraciones del alto funcionario se producen tras el reciente aniversario del movimiento oficialista, escenario en el cual el gobernante —quien acumula casi dos décadas de ejercicio ininterrumpido en el poder tras su retorno en 2007, sumado a su periodo inicial en los años ochenta— zanjó cualquier debate sobre una apertura democrática.
Llamamiento urgente desde Ginebra y asedio a la Iglesia
Durante su intervención institucional, Türk exigió al aparato estatal de la nación centroamericana un viraje urgente en su política interna para rescatar el orden constitucional y las garantías fundamentales de la ciudadanía:
«Exhorto a las autoridades a reabrir el espacio cívico y restablecer el Estado de derecho. Todas las personas de cualquier tendencia política deben poder votar y postularse a cargos públicos», enfatizó el comisionado, reiterando la necesidad de otorgar la libertad incondicional a «todas las personas detenidas arbitrariamente».
Asimismo, el máximo representante de los derechos humanos en el organismo multilateral manifestó su profunda preocupación por la escalada de persecución desatada contra las confesiones religiosas, poniendo especial énfasis en el hostigamiento sistemático contra la Iglesia católica y la opacidad oficial en torno a la suerte de sus jerarcas:
«Me inquietan los informes de represión contra la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas, incluida la ausencia de información oficial sobre el destino, el paradero y el estado del obispo Abelardo Mata Guevara, de 80 años, que fue detenido el 29 de junio», denunció Türk, instando a las autoridades a garantizar un trato digno y humanitario a todos los reclusos bajo custodia del Estado.
La negativa absoluta de Daniel Ortega
Frente a los exhortos de los organismos multilaterales, la respuesta desde el palacio presidencial no se hizo esperar. En el marco de la conmemoración del cuadragésimo séptimo aniversario de la revolución sandinista en Managua, el mandatario de 80 años descartó de plano la organización de futuras justicias comiciales bajo el argumento de bloquear el acceso opositor a la administración del Estado:
«Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder», sentenció públicamente Ortega ante sus seguidores.
Con este posicionamiento, el Ejecutivo nicaragüense reafirma un modelo de control absoluto que ha marginado a la disidencia política, forzado el exilio masivo de miles de detractores y anulado los contrapesos institucionales, distanciando aún más al país de los estándares democráticos exigidos por la comunidad global.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacionales – Derechos Humanos – Política | Con información de Agencias / Fotos cortesía | 22 de julio de 2026








