CIUDAD DE MÉXICO – En lo que expertos califican como un triunfo sin precedentes para la biodiversidad latinoamericana, el Censo Nacional del Jaguar (Cenjaguar) reveló que la población de Panthera onca en territorio mexicano ha experimentado un crecimiento superior al 30% desde el año 2014. Según los últimos datos técnicos, el país cuenta hoy con 5,236 ejemplares, consolidando a México como un referente global en la protección de grandes felinos.
Este incremento representa un salto cuantitativo frente a los 4,000 individuos contabilizados en el último gran monitoreo, reflejando el éxito de una estrategia integral que ha unido al Gobierno Federal, la academia y las comunidades locales.
Ciencia y monitoreo: El rugido que vuelve a escucharse
El éxito de estas cifras se debe a la implementación de tecnología de punta. A través del uso de cámaras trampa y monitoreo satelital, investigadores de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar y la UNAM han logrado mapear corredores biológicos que antes se consideraban perdidos.
«Este aumento no es solo un número; es el resultado de una política de ‘Cero Tolerancia’ a la caza furtiva y una integración real de los campesinos en el cuidado del ecosistema», señalaron voceros vinculados al proyecto de conservación.
Pilares del éxito: ¿Cómo se logró el crecimiento?
El informe destaca tres factores determinantes para alcanzar la cifra de 5,236 individuos:
- Ampliación de Reservas: El fortalecimiento de áreas como la Reserva de la Biosfera de Calakmul ha permitido que el jaguar tenga el espacio necesario para reproducirse y cazar sin interferencia humana.
- Seguro Ganadero: La creación de fondos para compensar a los ganaderos por la pérdida de animales ha reducido drásticamente la matanza de jaguares por represalia.
- Conectividad de Corredores: El diseño de pasos de fauna en infraestructuras de transporte ha mitigado la fragmentación del hábitat, permitiendo el flujo genético entre poblaciones del sur y el centro del país.
El Jaguar como «Especie Paraguas»
La importancia de este hito trasciende al felino. Al ser una especie paraguas, la recuperación del jaguar garantiza la salud de miles de otras especies de flora y fauna, así como la purificación del agua y la captura de carbono en las selvas mexicanas.
Sin embargo, los especialistas advierten que la guardia no debe bajarse. El desarrollo urbano desmedido y los megaproyectos de infraestructura siguen representando desafíos que requieren de una vigilancia constante para no revertir este avance histórico.








