El Gobierno venezolano ejecuta una estrategia dual para enfrentar la crisis eléctrica nacional mediante el incremento del suministro de gas metano y la reanudación de obras hidroeléctricas clave. Petróleos de Venezuela (PDVSA) proyecta una distribución masiva de 2.000 millones de pies cúbicos de gas metano para finales de año, orientada a robustecer las plantas termoeléctricas y satisfacer el consumo interno. En paralelo, el Ejecutivo suscribió un apéndice contractual con la corporación argentina IMPSA para reactivar el megaproyecto de la central hidroeléctrica Tocoma, paralizado desde hace más de una década, con la meta de incorporar 2.640 megavatios al Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Gas metano al 100%: la apuesta termoeléctrica de PDVSA
La filial gasífera de la corporación estatal busca asumir un rol protagónico en la estabilización energética del país. Ante las recurrentes interrupciones del servicio, la estrategia inmediata apunta a reconfigurar la matriz de generación mediante el uso eficiente de los hidrocarburos gaseosos locales.
El vicepresidente de Gas de PDVSA, Jannier Viloria, ratificó la viabilidad operativa de este despliegue energético:
«Tenemos un plan de incorporación de gas metano para lo que es el sistema termoeléctrico. Estimamos para diciembre tener una entrega del mercado interno de unos 2.000 millones de pies cúbicos de gas, no solamente para el sector eléctrico, sino también para (el) industrial, doméstico y comercial».
La cúpula de la corporación sostiene que el aprovisionamiento de este recurso se encuentra plenamente blindado en todo el territorio. Sin embargo, este incremento en el flujo de carburante se produce en un escenario complejo, marcado por el persistente clamor ciudadano y las exhortaciones oficiales hacia el ahorro energético, especialmente en las provincias del interior del país que experimentan los mayores embates del racionamiento.
Mientras la administración central atribuye de manera recurrente el colapso energético a factores externos como las medidas coercitivas internacionales y presuntos actos de sabotaje, la contraparte técnica y diversas organizaciones civiles sostienen un diagnóstico diferente. Expertos del sector y portavoces de la oposición argumentan que la fragilidad de las líneas de transmisión y generación responde de manera directa a la falta crónica de mantenimiento preventivo, así como a irregularidades administrativas en la gestión de recursos públicos.
El rescate de Tocoma: alianza internacional con IMPSA
Como segundo pilar del plan de recuperación, el Ministerio de Energía Eléctrica concretó la firma de un addendum contractual con la multinacional de origen argentino IMPSA. Este nuevo acuerdo técnico-financiero representa la continuidad formal de las negociaciones iniciadas mediante un memorando de entendimiento previo, y busca reactivar las obras civiles y de ingeniería en el estado Bolívar, región fronteriza con Brasil.
La reactivación de esta central hidroeléctrica contempla un ambicioso despliegue técnico:
- Montaje electromecánico: Instalación progresiva de 10 unidades generadoras de gran envergadura.
- Inyección de potencia: Aporte proyectado de 2.640 megavatios netos al tendido eléctrico nacional.
- Integración regional: Consolidación de la infraestructura del Bajo Caroní junto a las represas operativas de Guri, Macagua y Caruachi.
Una década de paralización en el Bajo Caroní
La central hidroeléctrica Manuel Piar (Tocoma) arrastra un largo historial de retrasos estructurales. El proyecto original inició su fase de edificación en el año 2007 bajo el mandato del entonces presidente Hugo Chávez Frías, estableciendo el año 2014 como la fecha límite para su inauguración definitiva y su posterior conexión a la red de distribución nacional.
Informes detallados emitidos por organizaciones no gubernamentales especializadas en la contraloría social, revelan el estado real de la infraestructura:
| Indicador Técnico | Detalle del Proyecto |
|---|---|
| Inicio de construcción | Año 2007 |
| Fecha de entrega original | Año 2014 |
| Porcentaje de avance en paralización | 87,19 % |
| Capacidad total proyectada | 2.640 Megavatios |
A pesar de encontrarse en una etapa de construcción sumamente avanzada al momento de su detención, el complejo hidroeléctrico permaneció inactivo por más de diez años. El nuevo convenio con la firma austral-americana IMPSA busca precisamente capitalizar las estructuras ya existentes para acortar los tiempos de entrega y ofrecer una solución estructural a la demanda energética venezolana.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Energía y Servicios Públicos | Con información de Agencias / Fotos cortesía | Fecha: 14 de agosto de 2026








