CIUDAD DE PANAMÁ – La administración del presidente José Raúl Mulino ha trazado una línea roja inquebrantable en su política exterior frente a la crisis venezolana. El , confirmó este martes que el istmo mantendrá su postura de no restablecer nexos diplomáticos con el Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez, reafirmando que el país centroamericano continuará respaldando la legitimidad de Edmundo González como presidente electo hasta tanto se materialice un nuevo proceso electoral transparente.
Durante una visita oficial en la India, el jefe de la diplomacia panameña fue categórico al señalar que un acercamiento formal con la actual administración en Caracas no figura en los planes a corto plazo, desmarcándose incluso de los giros estratégicos impulsados por Washington en la región.
Las actas bajo salvaguarda
Para el Gobierno panameño, la coherencia institucional es un principio fundamental. En ese sentido, Martínez-Acha recordó el compromiso simbólico y político que sostiene su país con la democracia venezolana.
«Nosotros guardamos las actas que certifican el triunfo de Edmundo González en las elecciones del 28 de julio en las bóvedas del Banco Nacional. Uno debe ser coherente con sus decisiones, así que seguimos reconociendo a Edmundo González», aseveró el canciller ante los medios.
El funcionario subrayó que el objetivo primordial de Panamá es auspiciar un escenario donde, en un lapso breve, se restituyan las garantías democráticas mediante votaciones libres y competitivas, permitiendo así que la nación sudamericana se reincorpore plenamente al concierto de las naciones democráticas de América Latina y el mundo.
El pulso geopolítico y la transición
La postura panameña se da en un momento de reconfiguración regional. A inicios de semana, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que los mecanismos orientados a una transición democrática en el territorio venezolano comenzarían a desplegarse formalmente en el mes de agosto.
Ante este panorama, Panamá considera indispensable que cualquier salida pacífica y electoral cuente con el respaldo activo de los gobiernos democráticos del hemisferio.
«Sentimos que la solución democrática de Venezuela que los Estados Unidos y el secretario Rubio desean implementar debe estar acompañada de un apoyo de países democráticos de la región. Así, los actores internos van a dar confianza. Se tiene que construir ese camino, con peticiones electorales sólidas y una transformación de distintos actores y entidades internas de Venezuela», puntualizó Martínez-Acha.
Esta línea de acción diplomática guarda sintonía con los encuentros sostenidos recientemente en suelo panameño, como la cumbre celebrada a finales de mayo entre el presidente Mulino y la líder opositora María Corina Machado, cita en la cual se evaluaron las vías para concretar unas elecciones legítimas.
Asistencia consular y humanitaria
Pese al distanciamiento político con el poder central en Caracas, el canciller aclaró que los canales consulares se mantienen operativos, lo que ha permitido gestionar asuntos bilaterales básicos. Prueba de esta disposición humanitaria se evidenció tras el doble sismo que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio, cuando Panamá figuró entre las primeras naciones en despachar ayuda de emergencia para socorrer a las poblaciones vulnerables.
Con esta postura, el Gobierno panameño consolida su rol como un actor regional firme en la exigencia de garantías democráticas, apostando a que el futuro político de Venezuela se resuelva estrictamente en las urnas y bajo la voluntad soberana de sus ciudadanos.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Internacionales – Política | Con información de Agencias / Fotos cortesía | 21 de julio de 2026








