CARACAS – La situación de emergencia nacional derivada del doble movimiento telúrico del pasado 24 de junio en Venezuela se torna cada vez más crítica. En su más reciente reporte emitido este sábado 4 de julio, el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó un nuevo incremento en el saldo de víctimas: la cifra oficial de fallecidos ha escalado a 2.954 personas, mientras que el número de heridos contabilizados asciende a 16.592.
Un balance que sigue en ascenso: A través de sus plataformas digitales, el alto funcionario actualizó los datos sobre el impacto del desastre, que ha mantenido al país en vilo durante los últimos diez días. Esta nueva actualización refuerza la magnitud de la catástrofe, que ya es considerada la más mortífera en la historia reciente de la nación, superando los registros de desastres naturales que han afectado al territorio venezolano en el último siglo.
Labores de rescate bajo condiciones extremas
La actualización ocurre en un contexto de intensa actividad de los cuerpos de seguridad y voluntarios, quienes continúan trabajando bajo esquemas de contingencia en las zonas más golpeadas. A pesar de los esfuerzos constantes, las réplicas sísmicas que se han mantenido en diversos sectores del país —incluyendo el movimiento registrado esta mañana en el estado Yaracuy— han dificultado las tareas de remoción de escombros y búsqueda en las estructuras colapsadas.
La cifra de damnificados, que ya supera las 15.000 familias, ha forzado al Ejecutivo a redoblar la capacidad de los 59 campamentos transitorios habilitados para albergar a quienes perdieron sus viviendas. Asimismo, el despliegue de ayuda internacional —que cuenta con el respaldo logístico del Comando Sur de los Estados Unidos en el Aeropuerto de Maiquetía— sigue operando para agilizar la entrada de insumos médicos y suministros de primera necesidad que son vitales para atender a los miles de lesionados repartidos en hospitales y centros de triaje.
Contexto de una nación en duelo
Mientras los equipos de respuesta y las autoridades parlamentarias afinan los mecanismos de distribución de la ayuda, la sociedad venezolana transita un periodo de luto nacional. La magnitud de la devastación no solo ha afectado infraestructuras residenciales, sino que también ha obligado a las autoridades educativas a reprogramar el cierre del año escolar y ha movilizado a figuras públicas, deportistas y líderes internacionales a expresar sus condolencias y ofrecer un respaldo solidario.
La falta de información sobre personas desaparecidas sigue siendo un punto de incertidumbre para muchas familias. Con el balance actualizado a las 2:00 p.m. de este sábado, el Gobierno Nacional mantiene el llamado a la prudencia y a seguir exclusivamente los canales informativos oficiales, en tanto que las labores de salvamento se mantienen activas las 24 horas del día en la región costera y el área central del país, zonas donde la resiliencia de la población es el motor principal para afrontar esta crisis de proporciones históricas.

Por: Redacción Standard Digital News | Sucesos | Con información de Agencias | Fotos cortesía | 04 de julio de 2026








