CARACAS / VALENCIA – El mapa empresarial y de consumo masivo en Venezuela experimenta un movimiento de gran calado. El conglomerado colombiano Grupo Nutresa, encabezado por el empresario Jaime Gilinski, anunció oficialmente este martes la compra de Helados Tío Rico, consolidada históricamente como la marca líder del sector de helados en el territorio nacional.
La transacción comercial, cuyos montos financieros exactos no fueron divulgados por las partes, comprende no solo el traspaso de un portafolio icónico, sino también una infraestructura estratégica de gran envergadura que incluye un complejo industrial de 210.000 metros cuadrados y una planta de producción situada en Guacara, estado Carabobo. Adicionalmente, el acuerdo incorpora cinco centros de distribución con cobertura a escala nacional y una participación que supera el 55% del mercado venezolano en su categoría.
Una plataforma de expansión regional
Para el holding sudamericano, esta adquisición representa mucho más que una simple expansión de cartera. La moderna planta carabobeña y la infraestructura logística servirán como el epicentro de operaciones y plataforma de desarrollo para proyectar los productos hacia el mercado interno, Colombia, el Caribe y los Estados Unidos.
El presidente del grupo inversor, Jaime Gilinski, subrayó el alcance estratégico de la operación en el actual contexto económico del país suramericano:
«Con la adquisición de Helados Tío Rico, Grupo Nutresa da continuidad a la estrategia de crecimiento en Venezuela, fortaleciendo su presencia en el segmento de helados y consolidando su apuesta por el mercado venezolano en el marco de la reapertura económica del país», afirmó el empresario.
Tradición y un historial de transacciones
La historia de Tío Rico está profundamente arraigada en la memoria colectiva de los venezolanos. Fundada originalmente en 1952 en Caracas bajo la denominación de Helados Club, la compañía pasó a manos del Grupo Cisneros en 1978, momento en el cual adoptó su nombre actual y su característico posicionamiento comercial. Posteriormente, en 1994, la marca fue adquirida por la multinacional de consumo masivo Unilever.
El devenir reciente de la empresa había sumado capítulos sorpresivos cuando, en julio de 2025, Unilever traspasó la marca a Mack de Venezuela —una compañía con seis décadas de trayectoria en el sector automotriz nacional—. Ahora, bajo el mando de Grupo Nutresa y la familia Gilinski, Tío Rico inicia una nueva era corporativa.
Bajo este paraguas empresarial, el icónico portafolio de productos —que incluye marcas entrañables y de alta rotación como Bati Bati, Crema Real, Chocolito, Merengada, Rico Gol, Chocomalta y Tío Rico Trisabor— continuará llegando a los hogares venezolanos, respaldado por una inyección de capital destinada a dinamizar la industria de alimentos y consolidar la confianza inversora en la región.
Por: Redacción Standard Digital News | Categoría: Nacionales – Economía – Negocios | Con información de Agencias / Fotos cortesía | 21 de julio de 2026








