Los jóvenes del club Rotaract Torbes se unen con varias marcas este año para brindar esperanza a través del sabor tradicional de Venezuela en fechas decembrinas.
Rotaract Torbes es un club conformado por jóvenes tachirenses que se unen para hacer el bien en su comunidad y en diciembre del 2025 tienen una meta muy alta, llevar 1000 hallacas a la comunidad de Santa Elena y con ellas otorgarles un cachito del espíritu navideño a estos hogares donde Santa Claus a veces no puede llegar.

Esta labor titánica estará dividida en cuatro jornadas de apoyo solidario, por lo que comenzarán el 19 de diciembre a llevar alegría a los hogares de la comunidad, y continuarán por cuatro días consecutivos.
Para alcanzar esta meta, se han aliado con la marca Shots Licores Cremosos, para crear un evento que promete ser una experiencia para el paladar con sabor a Navidad, una Cata de Ponches que tendrá lugar el 5 de diciembre en el Café Momentos a las 6pm, donde los asistentes podrán degustar distintos tipos de ponche al apartar su cupo con anterioridad, para lo cual tendrían que contactarse con el tesorero del Rotaract Torbes, a través de su WhatsApp +58 412-6803126. Todo lo recaudado a través del cover de este evento, se destinará al financiamiento de esas 1000 hallacas que brindarán esperanza estas navidades a los abuelitos de la comunidad Santa Elena.

María González, quien es la Directora de Imagen y Relaciones Públicas de Rotaract Torbes, comparte su deseo de buscar que las personas se sumen a esta iniciativa, ya que su club busca a través de esta acción llevar un rayo de esperanza a la comunidad, principalmente a los niños y abuelos que hacen vida en la misma.
La presidente del club, Viviana Valera, comparte también la importancia de brindar apoyo en esta comunidad.
«Santa Elena es una comunidad en estado de vulnerabilidad en la cual hemos conectado para trabajar juntos desde el mes de julio; visitando cada hogar para realizar un diagnóstico de necesidades y llevar a cabo el proyecto DICEN (Desarrollo Integral de Comunidades en Extrema Necesidad), construyendo soluciones duraderas y fomentando la participación comunitaria.
Este año no solo llevaremos 1000 hallacas a una comunidad, sino que sembraremos esperanza; queremos que cada abuelo sienta el calor de un hogar, y que cada niño entienda el verdadero significado de la generosidad.»
Invitamos al público a ser parte de esta historia, a unir sus corazones. Desde la Cata de Ponche hasta la entrega final, acompañemos a estos jóvenes que demuestran que, cuando la juventud se une por un propósito noble, no hay meta inalcanzable.
Texto Isamar Baptista (pasante) fotos cortesía








