CARACAS / WASHINGTON – Mientras las labores de búsqueda y rescate en Venezuela entran en una fase crítica, el Gobierno de Estados Unidos ha confirmado que prepara el envío de un segundo paquete de asistencia económica esta semana. Esta nueva inyección de fondos tiene como objetivo apuntalar la respuesta ante la catástrofe que, al cierre de este sábado 27 de junio, ha dejado un saldo confirmado de 1.430 fallecidos y 3.238 heridos, según reportes del Parlamento venezolano.
Un respaldo sostenido: El anuncio surge tras una rápida movilización inicial. Apenas 24 horas después de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la costa norte el pasado miércoles, la Administración estadounidense autorizó una primera ayuda de 150 millones de dólares. De ese monto, 100 millones fueron destinados directamente a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en el país, mientras que los 50 millones restantes se asignaron a diversas organizaciones no gubernamentales que operan en las zonas de desastre.
Flexibilización en medio de la crisis
Para facilitar que estos recursos y otros suministros esenciales lleguen a su destino sin trabas burocráticas, el Departamento del Tesoro de EE. UU. ha emitido una directriz de carácter excepcional. A través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), se autorizaron hasta el próximo 23 de octubre todas aquellas transacciones financieras vinculadas estrictamente a las labores de socorro que, en condiciones normales, estarían restringidas por el marco legal de sanciones.
«Hemos instruido a las agencias de nuestro Gobierno a actuar con rapidez para asistir a Venezuela ante este número devastador de fallecidos», declararon fuentes de la Casa Blanca, reafirmando la coordinación directa con las autoridades venezolanas para asegurar que el auxilio alcance a las comunidades más vulnerables.
Despliegue operativo en terreno
Además de la ayuda financiera, la presencia estadounidense en suelo venezolano es tangible. Brigadas especializadas de búsqueda y rescate urbano (USAR) provenientes de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax (Virginia) y de Los Ángeles (California) continúan trabajando a contrarreloj en la remoción de escombros y la localización de sobrevivientes en la Gran Caracas y el estado La Guaira.
Es importante precisar que esta flexibilización, aunque vital para la logística humanitaria, mantiene las restricciones sobre el desbloqueo de bienes propiedad del Estado venezolano sujetos al régimen de sanciones vigente. La operación, por tanto, se mantiene exclusivamente bajo el esquema de ayuda humanitaria coordinada, priorizando la atención médica, la provisión de insumos y el apoyo técnico para la estabilización de las áreas afectadas. Con la llegada de este nuevo paquete económico, Washington busca garantizar la sostenibilidad de las operaciones de rescate en una semana que ha marcado un precedente trágico en la historia sísmica reciente de la región.
Por: Redacción Standard Digital News | Internacionales | Con información de agencias | 27 de junio de 2026








