CARACAS / MARACAY – La tierra no deja de estremecerse en Venezuela. A pocos días del devastador evento sísmico del pasado 24 de junio, un nuevo movimiento telúrico de magnitud 5,5 sacudió este sábado 27 de junio la costa central del territorio nacional, reavivando el temor entre una población que permanece bajo los efectos del impacto inicial y cientos de réplicas consecutivas.
Reportes de intensidad: El evento, registrado por el Servicio Geológico Colombiano, fue percibido con notable fuerza en Maracay, estado Aragua, y en diversos puntos de la Gran Caracas. Ciudadanos en redes sociales han reportado un sismo «fuerte» y prolongado, que provocó momentos de angustia en zonas donde las estructuras ya presentan daños significativos debido a los terremotos anteriores. Hasta el momento, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) aún no ha emitido su informe técnico preliminar, lo que mantiene a las comunidades a la expectativa de confirmaciones oficiales sobre la profundidad y el epicentro exacto.
La inestabilidad de la falla de Boconó
Geólogos consultados a través de medios digitales explican que este nuevo evento es consistente con el comportamiento de una placa tectónica que atraviesa un proceso de reajuste energético tras la liberación de tensiones producida por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el miércoles. La persistencia de estos movimientos es una característica esperada tras eventos de tal magnitud, aunque el impacto psicológico en la ciudadanía se torna cada vez más complejo de gestionar.
«Es crucial que la población mantenga la calma pero se mantenga alerta. Las réplicas son una respuesta natural de la corteza, pero ante estructuras ya debilitadas, incluso un sismo de magnitud moderada puede representar un riesgo real», señalaron fuentes vinculadas a la gestión de desastres.
Respuesta bajo presión
Este nuevo temblor ocurre en un momento crítico, mientras el Ejecutivo Nacional, en conjunto con equipos de rescate internacionales, intensifica las labores de búsqueda en La Guaira y Caracas. El despliegue de las misiones extranjeras, la activación del 0800-RESCATE y el censo de voluntarios en el Poliedro de Caracas son parte de una respuesta masiva que ahora debe ajustarse a esta constante inestabilidad sísmica.
Las autoridades han reiterado el llamado a la prudencia: evitar el uso de elevadores, verificar el estado de las estructuras habitacionales tras el movimiento y seguir estrictamente las indicaciones de Protección Civil. Mientras el país aguarda el parte oficial de Funvisis, los cuerpos de seguridad se mantienen en patrullaje preventivo, priorizando la vigilancia en las zonas donde las edificaciones fueron declaradas como puntos de alto riesgo tras el «doblete sísmico» del miércoles.

Por: Redacción Standard Digital News | Sucesos | Con información de agencias| 27 junio 2026








