El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, emitió este jueves un corto mensaje a través de sus redes sociales para ratificar el llamado a clases previsto para este lunes 12 de enero en todos los centros escolares del país.
“Este lunes 12 de enero arranca la jornada escolar, inicia el segundo momento pedagógico del año y lo hacemos conscientes de que debemos garantizar el derecho fundamental a la educación. La educación nos hace libres, la lectura amplía la comprensión del mundo, la compañía de otros nos regula y las rutinas nos dan certeza”, sostuvo Rodríguez.
Durante su alocución, el ministro ofreció también un mensaje de solidaridad por los acontecimientos ocurridos en el país en los últimos días, y lamentó lo que calificó como el secuestrado del Presidente de un país soberano. “El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros y su esposa, Cilia Flores, fueron secuestrados”, en lo que el funcionario señaló como una nefasta noche.
“Ningún país del mundo, ninguna familia del mundo merece pasar por la incertidumbre y el terror que se ha pretendido instaurar en el nuestro. Lo que vivieron nuestros niños, niñas y adolescentes, sus madres y padres es absolutamente despreciable e injustificable. Porque la guerra no tiene justificación alguna”, alegó.
Agregó que Venezuela es un pueblo de paz. “Siempre lo hemos sido y siempre lo seremos, pero nos corresponde alzar la voz por ellos”.
Refirió que por cada niño, cada niña y adolescente que habita en esta tierra; que sueña, que juega, que ama, que necesita protección; cada familia se levanta a luchar por su futuro y por su bienestar. “Es por ello que nos toca reconstruirnos en el medio de la tristeza y seguir trabajando para cuidar lo que es de ellos; su país, su identidad, su futuro”.
“A los familiares y adultos cuidadores les pedimos contener, calmar, escuchar y pensar junto a nuestros menores. No podemos negar lo que sienten. Debemos estar disponibles para validar ese sentimiento y ofrecer herramientas para que lo gestionen de la mejor forma”, explicó el ministro.
“Nuestra calma es la de ellos y la de ellos es la nuestra. A los adolescentes que me escuchan, quiero que sepan que estamos aquí para ustedes”, destacó.
Adicionó a su mensaje que son jóvenes a los que muchas veces se les ve callados, observando, pero “sabemos que necesitan que estemos allí a su lado. Que tienen preocupaciones y que están intentando procesar asuntos que no son sencillos ni siquiera para nosotros los adultos”.
Indicó Rodríguez que los maestros, sus familiares, cuentan con ellos. “A nuestros docentes les pido solidaridad, humanidad, compasión, empatía, altísimo profesionalismo y altísima capacidad para sostener y para guiar. Lo sabemos hacer y lo debemos hacer, porque nuestra primera tarea es proteger a cada niño, a cada niña, a cada joven”.
Acotó que es la escuela, el liceo, así como la familia, “el lugar más seguro, el lugar del amor, el lugar de las posibilidades, el lugar donde pueden expresar sus preocupaciones y donde por naturaleza encontrarán respuesta, interacción, vínculo humano”.
Para finalizar pidió unidad, colaboración y disciplina para proteger a las comunidades escolares y extendió su mano a cada una de las familias que forman parte de ellas.
Por Agencia








