MARACAIBO, Venezuela — Las calles de la capital zuliana se convirtieron este jueves en el epicentro de una de las manifestaciones de fuerza gremial más contundentes de los últimos años. Bajo un sol inclemente que no logró aplacar el ánimo de los asistentes, una masiva coalición de sindicatos y sectores académicos se concentró en las inmediaciones del Rectorado Nuevo de la Universidad del Zulia (LUZ), exigiendo una reconfiguración urgente de la política salarial del Estado.
La rebelión contra el instructivo: «El trabajador financia a la institución»
La movilización tuvo como objetivos centrales la derogación inmediata del instructivo ONAPRE y del memorándum 2792, instrumentos que los trabajadores señalan como los responsables del desmantelamiento de sus beneficios históricos y convenciones colectivas.
Líderes gremiales de peso, como Jesús León (Soluz) y Gualberto Mas y Rubí (Suma Zulia), denunciaron una realidad que calificaron de insostenible: tras más de cuatro años de congelación salarial, son los propios trabajadores quienes, mediante su mística y sacrificio personal, están «financiando» operativamente a las instituciones. «Estamos ante una sequía salarial que ha transformado el trabajo en un acto de heroísmo, pero no de sustento», se escuchó entre las consignas de la jornada.
El llamado al cumplimiento constitucional
El respaldo a la movilización no solo provino de los sindicatos, sino también de figuras académicas e institucionales de relevancia. La decana Diana Romero La Roche y el legislador Julio Zavala (CLEZ) elevaron la protesta al plano jurídico, instando al Ejecutivo Nacional a dar estricto cumplimiento al artículo 91 de la Constitución, el cual establece que todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas.
Las exigencias clave de la jornada incluyeron:
- Sueldos indexados: Un ajuste que responda al costo real de la canasta básica.
- Jubilaciones dignas: Garantizar que quienes dedicaron su vida al servicio público no caigan en la indigencia.
- Freno al éxodo: Una política laboral que detenga la migración forzada de profesionales que huyen de la precariedad económica.
Una concurrencia que desafía el estancamiento
Analistas y observadores coinciden en que la asistencia a esta marcha superó con creces las convocatorias anteriores, lo que evidencia un agotamiento social que trasciende los colores políticos. La jornada en Maracaibo no fue solo una protesta sectorial, sino un reflejo del malestar generalizado de una clase trabajadora que exige transitar de la supervivencia hacia el bienestar real.
La movilización concluyó con el compromiso de los gremios de mantener la presión en las calles hasta obtener una respuesta tangible del Palacio de Miraflores, en un momento donde la estabilidad económica se posiciona como el reto más urgente de la agenda nacional.
Por Redaccion SDNnews con informacion de El Publico TV / Foto cortesia de El Regional del Zulia








