CARACAS – La incertidumbre persiste en el territorio nacional tras el «doblete sísmico» del 24 de junio. Mientras el país intenta avanzar en la recuperación y la asistencia a las víctimas, el reconocido geólogo y especialista en tectónica, Franck Audemard, ha lanzado una advertencia crucial para la población: la actividad sísmica no terminará de inmediato, y el país debe prepararse para un proceso de ajuste geológico prolongado.
Un horizonte de réplicas: Según Audemard, es técnicamente normal que tras sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 ocurran réplicas constantes como parte del proceso de reajuste de las fallas involucradas. El experto estima que el fenómeno podría extenderse en un periodo que oscila entre los tres y seis meses.
«Van a seguir ocurriendo réplicas para un sismo de esta magnitud. Lo normal es que el decaimiento de la actividad sísmica dure entre tres y seis meses. Va a seguir temblando. Serán sismos de magnitud inferior al 7,5 que vimos», explicó el especialista durante su participación en el espacio «La Conversa con la Luz», una alianza informativa que agrupa a diversos medios digitales del país.
El cuestionamiento a la infraestructura
Más allá de la advertencia sobre la duración de los eventos, Audemard puso el foco en un tema que ha generado indignación y preocupación en la ciudadanía: el colapso masivo de edificaciones en estados como La Guaira y áreas de la Gran Caracas. El experto fue contundente al señalar que gran parte de los derrumbes registrados pudieron evitarse si se hubiesen aplicado con rigor las normas técnicas de construcción sismorresistente.
Para el geólogo, el desplome de edificios no debe atribuirse exclusivamente a la intensidad de los sismos, sino a fallas estructurales y falta de cumplimiento de los estándares de ingeniería necesarios en un país con una alta actividad sísmica histórica. Su planteamiento abre un debate sobre la fiscalización de las obras civiles y la responsabilidad del sector construcción en la prevención de desastres.
Recomendaciones ante la persistencia sísmica
Ante este escenario de inestabilidad, la recomendación de los expertos es mantener los protocolos de seguridad actualizados y evitar el pánico. Las réplicas, aunque necesarias para liberar la energía remanente del sismo principal, exigen que la ciudadanía mantenga una cultura de prevención activa:
- Inspección técnica: Ante cualquier réplica, es fundamental verificar nuevamente las paredes y estructuras de las viviendas en busca de nuevas grietas o daños que comprometan su integridad.
- Cultura de alerta: El uso de los canales oficiales —como el 0800-RESCATE— y la atención a los boletines de Funvisis son las herramientas más efectivas para separar el ruido informativo de las alertas reales.
- Prudencia: Audemard subraya que la población no debe bajar la guardia, recordando que en zonas ya debilitadas por los movimientos del miércoles, incluso un sismo de menor intensidad podría tener un impacto significativo si las estructuras no son evaluadas profesionalmente.
La advertencia de Audemard refuerza la necesidad de una estrategia nacional de gestión de riesgos a largo plazo, enfocada no solo en la respuesta inmediata ante la emergencia, sino en el fortalecimiento de la infraestructura nacional para enfrentar una realidad tectónica que, como bien indica el especialista, seguirá marcando el ritmo de los próximos meses.
Por: Redacción Standard Digital News | Nacionales | Con información de El Pitazo | 27 de junio de 2026








