CARACAS, VENEZUELA – En una sesión que marca un punto de inflexión en la historia contemporánea de la nación, la Asamblea Nacional (AN) aprobó este jueves, por unanimidad y en primera discusión, el Proyecto de Ley de Amnistía, Reconciliación y Reencuentro Nacional. La normativa, impulsada bajo la gestión de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, busca el sobreseimiento de causas para miles de ciudadanos procesados por motivos políticos en un arco temporal que abarca los últimos 27 años.
La aprobación unánime, incluso por el bloque oficialista, sugiere un consenso estratégico para facilitar una transición institucional y aliviar la presión de organismos internacionales como la Corte Penal Internacional (CPI) y la ONU en este inicio de 2026.
El alcance de la medida: Justicia transicional sin impunidad
El diputado Jorge Arreaza, encargado de presentar el proyecto ante la plenaria, enfatizó que la ley no es una «carta blanca» para el crimen, sino un instrumento de justicia transicional. La normativa está diseñada para beneficiar a quienes participaron en protestas, reuniones políticas, difusión de información y actos de disidencia ciudadana desde la llegada del chavismo al poder en 1999.
Sin embargo, el texto establece barreras éticas y jurídicas infranqueables. Quedan estrictamente excluidos de cualquier beneficio:
- Violaciones graves de derechos humanos.
- Crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.
- Homicidio intencional (doloso).
- Corrupción administrativa y tráfico de sustancias estupefacientes.
Itinerario de la Operación Legislativa
Tras este primer visto bueno, el proyecto entra en una fase de consulta pública acelerada antes de su segunda y definitiva discusión. El objetivo es que la ley entre en vigencia en el primer trimestre de 2026 para iniciar el proceso de excarcelaciones y el retorno seguro de exiliados.
Implicaciones inmediatas del proyecto:
- Eliminación de antecedentes: Los beneficiarios verán borrados sus registros policiales y judiciales relacionados con causas políticas.
- Restitución de derechos: Se contempla la reincorporación laboral y la devolución de bienes confiscados en casos específicos de persecución.
- Comisión de Seguimiento: Se creará un ente plural con veeduría de la Iglesia Católica y ONG para garantizar que las boletas de excarcelación se ejecuten sin dilaciones en centros como El Helicoide y Ramo Verde.
Un giro hacia la normalización internacional
Analistas coinciden en que este movimiento legislativo busca normalizar las relaciones diplomáticas de Venezuela, especialmente con la administración de Donald Trump en Estados Unidos, facilitando el levantamiento de sanciones a cambio de una democratización real y el cese de la persecución interna.
«Este es el paso más valiente que ha dado este Parlamento para devolverle la tranquilidad a la familia venezolana. Estamos cerrando un ciclo de conflicto para abrir uno de construcción colectiva», afirmó Arreaza al cierre de su intervención.
La nación permanece a la expectativa de la fecha del segundo debate, el cual sellará el destino de cientos de familias que han esperado décadas por un reencuentro en libertad.
Por Redacción SDNnews con informacion de agencias |foto cortesia








