CARACAS – El aparato productivo de Venezuela encuentra un respiro estratégico en medio de la crisis humanitaria. John Barrett, encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en el país, informó este jueves que, tras una evaluación técnica de los daños causados por los terremotos del pasado 24 de junio, se ha confirmado que la infraestructura petrolera y gasífera permanece intacta.
Esta noticia es fundamental, pues permitirá que los ingresos derivados de estos sectores energéticos se conviertan en el pilar financiero necesario para costear las labores de reconstrucción nacional.
Estabilidad en la crisis: Durante una rueda de prensa virtual ofrecida desde Miami, el diplomático enfatizó que la continuidad operativa de los hidrocarburos ofrece un horizonte claro para la recuperación económica. Según Barrett, la generación de capital ya ha comenzado a fluir a través de mecanismos de control supervisados por el Departamento del Tesoro estadounidense, asegurando que los recursos se destinen específicamente a las tareas de emergencia y la futura edificación de la infraestructura pública afectada.
Inversión global para la recuperación
La hoja de ruta presentada por Barrett contempla no solo el uso de los ingresos petroleros actuales, sino la apertura a una inyección masiva de capital externo. La reactivación económica del país no dependerá únicamente de los recursos estatales, sino que se apalancará mediante un esquema de inversión mixta.
«La producción se mantendrá gracias a la articulación de esfuerzos entre el capital de los Estados Unidos y la participación de sectores privados provenientes de diversas partes del mundo», aseguró el representante estadounidense. Este modelo busca generar la confianza necesaria en los mercados internacionales para atraer los fondos requeridos ante una obra de reconstrucción de gran envergadura.
Un respaldo estratégico en tiempos de emergencia
La catástrofe sísmica, que ha golpeado con severidad la infraestructura urbana y civil en estados como La Guaira, Miranda y Yaracuy, requiere de un flujo de caja constante para mantener operativos los hospitales, el despliegue de campamentos transitorios y la movilización de suministros básicos. La estabilidad del sector hidrocarburífero, al no haberse visto comprometida por los movimientos telúricos, otorga al Estado una ventaja competitiva esencial para evitar un colapso financiero total.
El diplomático reiteró que, aunque la inversión necesaria para reconstruir el país será sumamente elevada, la estructura operativa de las cuentas controladas y la participación del sector privado global permitirán una gestión más transparente y eficiente de los recursos. Este plan, que vincula la resiliencia económica con la ayuda humanitaria, representa una de las apuestas más importantes de la comunidad internacional para devolver la estabilidad al territorio venezolano, combinando la atención inmediata a los damnificados con una visión a largo plazo para la recuperación integral del país.
Por: Redacción Standard Digital News | Nacionales / Economía | Con información de agencias | 02 de julio de 2026








