La Universidad del Zulia (LUZ) conmemoró el 79º aniversario de su reapertura con un acto que fue mucho más que una simple celebración; se convirtió en una solemne reafirmación de su legado inquebrantable y su firme compromiso con la excelencia académica en la región. Esta efeméride histórica sirvió como un profundo momento de reflexión sobre su trayectoria y su esencial influencia en el desarrollo del occidente venezolano.

El emblemático Teatro Baralt Maracaibo fue el escenario donde LUZ rindió un merecido tributo a los pilares de su comunidad. Se confirió la Orden al Mérito Universitario Dr. Jesús Enrique Lossada a 148 distinguidos miembros entre personal docente, administrativos y obrero, además de reconocer a nueve personalidades e instituciones externas por su consecuente apoyo a la casa de estudios.
Entre los galardonados destacaron entidades como la Fundación del Niño Zuliano, los programas Jesús Enrique Lossada y Francisco Ochoa, y la Biblioteca Pública María Calcaño, cuya labor es fundamental para la investigación y la extensión sociocultural, campo en el que también fue reconocida la Dirección de Cultura de la universidad. La jornada se extendió para honrar a figuras eclesiásticas y académicas, incluyendo a Monseñor José Luis Azuaje y al presbítero Eduardo Ortigoza, rector de UNICA.
La Dra. Ada Martínez, coordinadora del Consejo de la Orden, pronunció un emotivo discurso como oradora de orden que transportó a los asistentes a los orígenes del alma máter.
Martínez recordó la fundación original en 1891, su abrupto cierre en 1904 y los 43 años de interrupción, enfatizando que la reapertura del 1 de octubre de 1946 es el triunfo de una visión liderada por el Dr. Jesús Enrique Lossada. Resaltó la incansable labor de Lossada, quien en apenas ocho meses dotó a LUZ de laboratorios de vanguardia, una biblioteca robusta y recursos culturales, todo ello partiendo de un espacio vacío.
«Conmemorar estos 79 años trasciende la mera celebración; es un momento propicio para la reflexión sobre nuestro pasado y la proyección hacia el futuro», sentenció la Dra. Martínez, subrayando que los propósitos fundacionales se mantienen firmes.
Por su parte, la rectora Judith Aular de Durán hizo hincapié en el trabajo coordinado de los decanos en el proceso de reactivación, lo que ha permitido la significativa incorporación de nuevos estudiantes a pesar de los obstáculos. Al término del acto, las autoridades universitarias y los miembros de la comunidad renovaron su compromiso de seguir dedicando esfuerzos a la formación de profesionales de excelencia.
La Universidad del Zulia, un pilar esencial de la educación superior en Venezuela, demostró que su trayectoria es un elocuente testimonio del poder transformador de la educación y la perseverancia, manteniendo su visión clara para formar a los líderes que impulsarán el progreso del país.









