Maracaibo, 20 de enero de 2026 . En el marco de la festividad de San Sebastián, la Catedral de Maracaibo se convirtió este martes en el epicentro de un llamado a la unidad estratégica. Durante la ceremonia religiosa, Monseñor José Luis Azuaje, Arzobispo de la ciudad, instó a las fuerzas vivas del estado a trascender las diferencias y consolidar consensos que permitan cimentar una sociedad más humana y resistente ante las adversidades.

Un llamado al servicio y la cohesión
En una homilía cargada de simbolismo, el prelado definió la identidad marabina como un engranaje de tradiciones y valores históricos que deben servir de base para el progreso social. Azuaje fue enfático al dirigirse a los funcionarios públicos, recordándoles que la política debe ser una herramienta dinámica orientada exclusivamente al bienestar colectivo.
“La Iglesia no es espectadora; es un motor de cambio que utiliza el Evangelio para fortalecer la ética ciudadana”, subrayó el Arzobispo, proponiendo la figura de San Sebastián como un ejemplo de valentía que la ciudad debe imitar para no quebrarse frente a las crisis contemporáneas.

Alianza por el patrimonio y la paz
La conmemoración contó con la presencia del Gobernador del Zulia, Luis Caldera, quien, junto a la primera dama Roselin de Caldera, abogó por un diálogo genuino que impulse el desarrollo regional. Caldera no solo resaltó la importancia de la fe en la vida pública —citando el pensamiento del Papa Francisco sobre la política como forma de caridad—, sino que también hizo un balance de la gestión patrimonial.

El mandatario regional destacó el trabajo conjunto con la Iglesia para la recuperación de templos emblemáticos:
Catedral de Maracaibo (restaurada)
Iglesia de Santa Bárbara y El Convento (avances significativos)
Templo de Santa Lucía (en etapa de rehabilitación)
Perseverancia frente a los desafíos
Por su parte, el alcalde de Maracaibo, Gian Carlo Di Martino, vinculó la firmeza de ideales del santo patrono con la determinación necesaria para gestionar la ciudad. Di Martino contrastó el espíritu pacífico y alegre de la capital zuliana frente a escenarios globales de conflicto, posicionando a la ciudad como un referente de convivencia armónica.

El evento cerró con una atmósfera de optimismo, donde las autoridades municipales y regionales coincidieron en que la lealtad a los principios espirituales es el camino más corto para resolver los retos actuales y garantizar un futuro de estabilidad para el pueblo marabino.

Por Claudia Gutiérrez








